Claves para entender el lío sobre el límite de la deuda del Estado

El Congreso tiene que autorizar en breve que el Gobierno pueda tomar más dinero prestado

El Congreso tiene en sus manos subir el límite de lo que puede tomar prestado el Gobierno./Archivo
El Congreso tiene en sus manos subir el límite de lo que puede tomar prestado el Gobierno./Archivo
Foto: EFE / EFE

El secretario del tesoro, Jacob Lew, dijo que temía que EEUU cayera en un incumplimiento de deuda accidental si los legisladores no aumentan el limite que está fijado para esta antes del 3 de noviembre. Estados Unidos esta, de nuevo, enfrentando una fecha tope para arreglar problemas del funcionamiento normal del gobierno debido a la disfuncionalidad existente en el Congreso.

Adicionalmente, el día 11 de diciembre vence una resolución de continuidad para financiar temporalmente el funcionamiento del Gobierno, algo que es como un presupuesto en parches ya que no hay voluntad o consenso para hacer algo a largo plazo.

No subir el límite de deuda o no adoptar estas resoluciones de continuidad que pueden dar lugar a una crisis seria que costaría muchos empleos. Pero estar revisando cada poco tiempo ambas cosas lo que hace es que deja al Gobierno de la primera economía del mundo sin una verdadera planificación de gastos, algo absolutamente indeseable en la gestión del país. Si apenas estas escuchando sobre este tema, estos son los puntos más importantes para tomar en cuenta.

¿Qué es el limite de deuda?

También conocido como”techo de deuda” (debt ceiling en ingles), es el limite que pone el Congreso de EEUU de cuanto puede tomar prestado el Tesoro. Es como el límite que cada uno tiene en su tarjeta de crédito.

Este dinero, que actualmente se está tomando prestado a unas tasas históricamente bajas, se usa para pagar obligaciones legales como beneficios de seguro social, servicios militares, salarios de empleados del Gobierno, reembolsos de impuestos y los intereses de la propia deuda, entre otras cosas. Sin dinero, el Gobierno no puede pagar sus facturas y deudas. No se trata de pagar nuevos gastos fuera del presupuesto sino de pagar los ya existentes.

Si no se eleva el techo el país se queda en una situación comprometida que no tiene ningún precedente en la historia del país. Desde luego se desataría una nueva crisis.

Cómo llegamos a este punto

El Congreso siempre ha elevado el techo de la deuda. Según el Tesoro, desde 196o ha ocurrido 78 veces de forma permanente o temporal. El límite se ha subido 49 veces durante presidencias republicanas y 29 cuando en la Casa Blanca ha vivido un demócrata.

En febrero de 2014, el techo de deuda fue suspendido durante un año. Es decir, hasta marzo de este año, no hubo un limite de deuda para el país. El 15 de marzo, se implementó un limite de $18.1 billones. Desde entonces ha sido lo suficiente elevado para seguir pagando los gastos pero ahora, los fondos están a punto de acabarse.

Para el 3 de noviembre, el Gobierno puede tener menos de $30,000 mil millones en la caja para hacer frente a sus gastos que diariamente exceden los $60,000 millones al día. Este jueves, el tesoro canceló una emisión de bonos (deuda) por miedo de que el limite no sea aumentado. Esta es la primera vez desde 2004 que ha tenido que posponer la venta de bonos por esta razón.

Historia de nuestra limite de deuda

El limite de deuda fue creado en 1917, y desde entonces EEUU jamás ha llegado a un incumplimiento en la devolución de lo que se debe a quienes prestan dinero a EEUU.

Aunque el país nunca ha llegado a un incumplimiento, los riesgos políticos con respecto a las cuentas para la gestión de la Administración ha causado varios problemas. Por ejemplo, en 2011, Standard & Poor, una de las empresas de calificación de crédito rebajó la calificación crediticia del país AAA a AA+.

El conflicto politico

Aumentar el techo de deuda siempre ha sido impopular y usado por el partido que no esta en control en la Casa Blanca pero en los últimos años, coinciciendo con la presidencia de Barack Obama los más conservadores entre los republicanos no hacen más que plantearse el papel del Gobierno y su tamaño. Aprobar más gastos o más deuda, pese a la caída del déficit en los últimos años, es algo a lo que filosóficamente están opuestos.