Chicharito rompe en llanto en entrevista y muestra su lado humano

Un documento único, el perfil del mejor jugador mexicano del momento quien fue desarmado en una gran entrevista por el periodista mexicano León Krauze
Chicharito rompe en llanto en entrevista y muestra su lado humano
Javier Hernández y sus lágrimas.
Foto: Tomada de la TV

El mexicano Javier Hernández Balcázar es un joven impaciente, “muy inquieto”, según sus propias palabras, que respiró fútbol desde la cuna y al que los años le enseñaron que el éxito es receloso y se hace esperar. Hijo y nieto de futbolistas mundialistas se crió entre estadios, atrapado por la pasión de la hinchada las tardes de domingo. Deseaba toda la semana que llegara aquel momento en que el árbitro anunciaba el inicio del encuentro. Hoy aún se le ilumina el rostro cuando relata esos días en los que de niño seguía a su papá, Javier Hernández Gutiérrez, más conocido como “Chícharo”. Pronto sería él quien se vestiría de corto y se calzaría las botas para ganarse la vida.

Su camino, aunque pudiera parecer sencillo, está plagado de amarguras que superó con el apoyo incondicional de sus seres queridos, tal y como narró a León Krauze en “La Mesa”, de Univision 34. Una entrevista de la que aquí se describen sus momentos más intensos y algunos inéditos que quedaron fuera de la emisión televisiva.

Hombre de familia

Soy un equipo con mi familia. En la vida no puedes nada solo, es imposible”, explicó Hernández en una conversación de más de 40 minutos en el hotel Hollywood Roosevelt, en Los Ángeles, la víspera de la final de la Copa Concacaf (10 de octubre) en la que su selección, la mexicana, se impuso 3 a 2 al conjunto estadounidense.

El goleador acudió a la cita con “La Mesa” sabedor de que se sentaba a platicar con un amigo sobre aquellas cosas que le marcaron como persona, esas que quedan fuera de los resúmenes de los partidos. Dejó aflorar las emociones y brotaron las lágrimas cuando revivió sus días más tristes en Chivas, cuando no entraba en las convocatorias y tenía la sensación de haber tocado techo. El momento sorprendió al veterano Krauze, que tragó saliva al ver al astro de 27 años sincerarse sin complejos.

Para ser de los mejores del mundo tienes que ser muy buena persona”, aseguró Hernández, quien reconoce que antes que ser bueno con el balón, prefiere ser buena gente. Ante todo un chavo “común y corriente”.

“Yo soy Javier Hernández Balcázar, el ‘Chicharito’ es algo más futbolístico. Nadie me ha llamado por mi nombre salvo en mi casa, y cuando me iban a regañar. Todo ha sido con apodos entre el ‘Chícharo’, ‘Chicharito’, ‘Chicha’, ‘Chicharrón’, todos los apodos me han tocado”, declaró.

Su paso por “La Mesa” dejó constancia de la importancia de la figura de su madre -Silvia Balcázar- en su vida. Fue pensando en ella que lloró, fue pensando en ella que sonrió. Ella le acompañó desde sus primeros pasos personales y también profesionales, la que le explicó por qué su padre estaba tanto de viaje, la que tuvo fe en él cuando él tuvo dudas. Fue ella la que después de que emulara a su abuelo anotando un gol a Francia en un Mundial le dijo “ves hijo” cómo todo llega, que tanto esfuerzo merece la pena.

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Hombre de fe

“Chicharito” también le da gracias a Dios. Es un hombre creyente, reza antes de los partidos. Ese vínculo religioso le permitió conectar con otros futbolistas de forma especial. En el Real Madrid hizo “muy buena dupla”, explicó a Krauze, con el arquero costarricense Keylor Navas, con quien le tocó compartir mucha banca.

“Con Keylor viví un año muy similar de falta de oportunidades. Coincidimos en muchas cosas y me enseñó muchísimo. Los dos sabíamos a qué íbamos, qué queríamos. Teníamos en común que no íbamos a dejar de trabajar”, indicó Hernández. Ambos terminaron también recogiendo frutos. “Chicharito” como goleador en el Bayer Leverkusen. Navas como titular en el conjunto blanco.

“La fe, la confianza y la paciencia son las tres palabras en mi vida”, afirmó el delantero de Guadalajara que es muy consciente de que su carrera tiene fecha de caducidad, como le pasa a todos los deportistas, como le pasó a su padre. Sabe que será un momento difícil.

“No sé a qué me voy a dedicar”, dijo “Chicharito”. Una cosa sí tiene clara: “Quiero ser papá”.

“¿Has sido un buen hijo, Javier?”, le preguntó Krauze.

– “De todo corazón, eso espero”, respondió el futbolista.

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