El tema de seguridad dominó el debate

Las propuestas para eliminar ISIS, en algunos casos, es digna de aplausos y, en otros, es preocupante
El tema de seguridad dominó el debate
Foto: Mike Nelson / EFE

Después de la bomba que precipitó el avión comercial ruso en Egipto, después de los ataques terroristas en Paris y después de la reciente balacera que propiciaron una pareja de simpatizantes de ISIS en San Bernardino, el debate republicano tenía que concentrarse en las políticas de seguridad.

A pesar de que los candidatos a la presidencia pertenecen al mismo partido político, la receta que promovieron es tan diversa como los jugadores del equipo de Barcelona o el Real Madrid.

Los candidatos consideran que el problema central de la inseguridad se encuentra en el Medio Oriente. En este territorio no solamente están las bases de los terroristas de ISIS, sino también hay un bastión de gobiernos autoritarios, monarquías autocráticas, regímenes fundamentalistas y dictaduras militares, quienes se encuentran en un conflicto de poder desde tiempos bíblicos.

Todos están de acuerdo que ISIS es el enemigo número uno y cada uno coincide que sus miembros deben desaparecer de la faz de la tierra. El planteamiento de cómo lograr la desaparición de este grupo, en algunos casos, es digna de aplausos y, en otros, produce una severa preocupación.

Ted Cruz sostiene que las fuerza militar aérea del país debería hacer un “carpetazo” al territorio dominado por ISIS; es decir, bombardear a diestra y siniestra sin limitarse a diferenciar a los terroristas de la gente civil e inocente que vive en las ciudades.

Por su parte, el polémico Donald Trump piensa que el problema en el Medio Oriente es tan serio que no sabemos quién es quién a la hora de identificar a los aliados en Siria. Al igual que en otras oportunidades, el magnate de bienes raíces no ofreció políticas específicas en el debate; solo produjo comentarios generales y muy trillados.

Marco Rubio brilló menos que otras oportunidades, pero tampoco le fue mal. Su política en el Medio Oriente está centrada específicamente en la derrota de ISIS, con una estrategia basada en bombardeos específicos contra los grupos terroristas, la creación de alianzas con los opositores de ISIS y la invasión terrestre de una coalición liderada por tropas norteamericanas.

El más coherente de todos fue Jeb Bush. Tal vez su victoria en el debate del martes es un tanto tardía debido a que se ubica entre los candidatos más rezagados. Su política de seguridad es muy parecida a la de su hermano y tiene alguna afinidad con la de Rubio.

En este último debate de los candidatos republicanos se notó también una batalla interna entre los candidatos del establisment (Rubio y Bush) y los “independientes” (Trump y Cruz). Claramente los primeros se adjudicaron la victoria.