Papa Francisco sacude a México en cinco días

El Papa no dudó en referirse a la desigualdad, el racismo, el narcotráfico y la inmigración en su mensaje a los mexicanos

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Papa Francisco sacude a México en cinco días
El papa Francisco sonríe a su llegada a celebrar misa en Ciudad Juárez.
Foto: GABRIEL BOUYS / EFE

MÉXICO.- De la sacudida de cabeza a sus obispos al tirón de orejas a empresarios. De la cachetada al narcotráfico al balde de agua fría a la sociedad de consumo y superficial hasta la estocada al gobierno corrupto.

El papa Francisco no perdonó estatus ni se lo pensó dos veces para hablar con dureza a los católicos mexicanos que en los últimos años “se alejan de Dios” y se pierden en los males que provocan la desigualdad, la migración, el racismo y el narcotráfico.

Con el demonio “no se dialoga”, advirtió durante los cinco días que permaneció en México para visitar seis ciudades donde Satanás ha hecho su casa: la Ciudad de México con el clasismo; Ecatepec, con la violencia; Chiapas con el racismo y la exclusión; Morelia como capital de un estado donde la impunidad creó grupos de autodefensa y Ciudad Juárez como ícono del narcotráfico y la migración, según el ojo de analistas.

Misa en Ciudad Juárez:

Desigualdad

¿Qué provoca la desigualdad en México? ¿Los corruptos que hacen de los impuestos su riqueza personal?¿Los empresarios explotadores? ¿La vanidad que busca prestigio a base de la descalificación o el orgullo que gusta verse desde un plano de superioridad frente a otros? Según las homilías de Mario Bergoglio en México, todas estas actitudes en conjunto.

No culpó a nadie en específico. “El papa, más bien vino a exhortar a que todos los mexicanos sean actores del cambio, que hagan les corresponde en cada uno de sus campos: ojalá su mensaje no se tome nada más un sentimentalismo religioso y pronto se olvide”, observó el analista religioso José Molina, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Creo que justamente para mirar a futuro no tocó temas con nombre y apellido que muchos mexicanos esperaban como el caso Ayotzinapa (sobre los 43 estudiantes desaparecidos presuntamente a manos de narcotraficantes) y, además, ¿para qué mencionar la cuerda en casa del ahorcado?”

Mejor hablar al oído de actores clave como los jóvenes a quienes advirtió sobre los discursos que hacen creer “que la ropa, las marcas y el dinero” es lo que da valor a las personas. O los empresarios a quienes preguntó en Ciudad Juárez, ¿qué quiere dejar México a sus hijos?¿una memoria de explotación, salarios insuficientes, acoso laboral y trabajo esclavo?

“Al final de cuentas –detalló el analista Molina-. El papa tenía que encontrar la forma de decir las cosas sin decirlas”.

Racismo

Cualquier mexicano lo sabe: si quiere ofender a otro sólo tiene que decirle “indio” porque a las etnias indígenas oriundas de esta nación a quienes los hacendados europeos les quitaron las tierras, se les desprecia por racismo, una realidad que no fue ajena al sumo pontífice y por la cual solicitó durante su visita al estado de Chiapas que se les pida perdón.

¿Debe Enrique Peña Nieto como representante de una nación presidencialista pedir perdón a en nombre de todos los mexicanos por la explotación de la que han sido víctimas y que actualmente tiene en la pobreza a siete millones de descendientes de esas etnias?

El senador Eviel Pérez, de la Comisión de Asuntos Indígenas, afirma que no. O al menos no de manera explícita.

“El perdón se pide con acciones, con trabajo que los consolide en un papel más relevante en la sociedad mexicana”, afirma. “Falta convertirlos en empresarios,  que se desenvuelvan más a nivel intelectual, que tengan acceso a la justicia y evitar que se violen sus derechos humanos, eso sí debe tener un compromiso concreto”.

Dominga Sñantiz, una indígena oriunda de Oxchuc que comió con el Papa durante su visita a San Cristóbal cree que en realidad necesitan las dos cosas: un disculpa y una política seria que ayude a erradicar la pobreza, “no limosnas”.

Narcotráfico

“Le ruego no minusvalorar el desafío ético y anticívico que el narcotráfico representa para la entera sociedad mexicana”, dijo el papa Francisco en uno de los mensajes más directos que dio desde la catedral de la Ciudad de México en contra de lo cánceres más profundos del país, causa de la muerte violenta de casi cien mil personas en los últimos años.

El Sumo Pontífice se refirió al flagelo del crimen organizado de múltiples maneras y, en su mayoría, para explicar las causas: la corrupción, la pobreza, la marginación pero sobre todo “los espejismos” de la riqueza.

“Cualquiera que viene de afuera puede ver que en México hay una necesidad de riqueza material sin importar de dónde provenga”- observa Tomás Guevara, experto en psicología de la violencia de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

“La gente quiere el mejor reloj, el mejor carro y cosas que aunque no sean funcionales dan estatus como las narcocasas a las que no les basta el lujo excesivo de la construcción sino que quieren un leopardo de mascota, leones y excentricidades que se pueden pagar más fácil por la vía ilícita y si a eso sumamos la impunidad lo que tenemos es una bomba de tiempo que pudo ver al papa”.

Migración

A unos pasos de la frontera, donde miles de migrantes han perdido la vida en su camino a Estados Unidos, Mario Bergoglio cerró con broche de oro su visita a México y habló claro sobre migración, un tema que calentó en los cinco días de visita.

“Las fronteras se han vuelto permeables a la novedad de un mundo en el cual la fuerza de algunos ya no puede sobrevivir sin la vulnerabilidad de otros”, dijo en Chiapas.

En Morelia había instruído a los sacerdotes unir esfuerzos en ambos lados de la frontera “para que la presencia materna de la Iglesia mantenga viva las raíces de su fe”.

Al respecto, Adolfo Laborde, experto internacionalista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, considero que “es muy inteligente abordar las políticas migratorias de la Iglesia de una manera bilateral, sólo falta que su instrucción tome forma en una oficina especial que se coordine desde el clero tanto en México como en Estados Unidos y hasta Centroamérica”.