¿Por qué recompensaron a un indigente $100,000?

Un hombre que vivía en las calles de San Francisco ayudó en la captura de dos reso prófugos de Santa Ana
¿Por qué recompensaron a un indigente $100,000?
En un momento se ofreció hasta $200,000 por ayudar en la captura de los tres fugitivos.
Foto: Cortesía / OCSD

La Junta de Supervisores del condado de Orange aprobó este martes conceder una recompensa de 100,000 dólares a Matthew Charles Hay-Chapman, un indigente de San Francisco que fue clave para la detención de dos de los tres presos que se fugaron a finales de enero de la cárcel de Santa Ana, en el sur de California.

Hay-Chapman fue quien alertó a unos policías locales de que una camioneta blanca similar a la que se suponía que estaba en poder de los fugitivos se encontraba en el estacionamiento de un Whole Foods situado junto al Golden State Park.

El vehículo resultó ser exactamente el que estaban buscando las autoridades por todo el estado. Los agentes hallaron al joven Jonathan Tieu, de 20 años, en su interior. Su cómplice, y supuesto cerebro de la fuga, Hossein Nayeri, de 37 años, trató de huir corriendo pero fue atrapado rápidamente.

En la sesión de la Junta de Supervisores, representantes de las fuerzas del orden que gestionaron el operativo de busca y captura, recomendaron la recompensa para Hay-Chapman, que fue aprobada por unanimidad.

Durante los 9 días que duró la escapada de prisión, las autoridades federales y locales establecieron una recompensa de hasta 150,000 dólares por información que resultara determinante para la captura de los reos.

Las autoridades de Orange acordaron este martes también otorgar 15,000 dólares a Hazel Javier y a Jeffrey Arana, por sus aportaciones a la investigación, pero fue rechazada la moción de pagar 20,000 dólares a Armando Damien, la persona que denunció el robo de la camioneta blanca.

La Junta de Supervisores reconoció el valor de la información dada por Damien, pero entendió que no fue motivada por la búsqueda de los reos, sino por su expectativa de recuperar su vehículo.

Tieu, Nayeri y Bac Duong, de 43 años, protagonizaron el 22 de enero una fuga de película a través de conductos de ventilación, herramientas para serrar barrotes, y sábanas convertidas en sogas que les permitió salir sin ser detectados del Central Jail Complex de Santa Ana, donde esperaban sentencia.

Los tres reclusos, que enfrentaban cargos que iban desde el homicidio hasta el secuestro y tortura, estuvieron en paradero desconocido más de una semana. Duong se entregó el 29 de enero tras una pelea con Nayeri, con quien discrepaba sobre qué hacer con un taxista que tenían retenido, y los otros dos fueron atrapados tras el aviso de Hay-Chapman.

Los presos están encerrados en la misma prisión, aunque están siendo especialmente vigilados para evitar un nuevo incidente.