La verde me hace volar

La selección mexicana regresó al color tradicional de su camiseta

La verde me hace volar
Jugadores de la selección mexicana festejan con Tecatito Corona el segundo gol de México ante Canadá.
Foto: Mexsport

La verde me eleva.

La verde me hace sentir en las nubes.

Oler a la verde me lleva lejos, me transporta a espacios y tiempos de reminiscencia trascendental.

La verde me gusta, me gusta mucho.

Me gusta sentirla, me gusta tocarla, me gusta tenerla entre mis manos para saborearla como hace mucho tiempo no lo hacía.

La camiseta verde de la selección mexicana me gusta, me gusta mucho.

Hace 16 meses que la empresa fabricante del uniforme del Tri le robó la identidad a los mexicanos.

La estrategia de mercadotecnia para impulsar la camiseta negra llevó a Adidas a cometer un error histórico.

Despojar a la selección mexicana de su tradicional playera verde fue una afrenta a una tradición que para un país entero representa mucho más que un color.

Hay cosas sagradas que no pueden ser sujetas a negociación alguna.

Hay cosas que son patrimonio de todos y no botín de algunos.

Hay cosas que deben ser respetadas por esencia, no hacerlo sería un atentado en contra de todos aquellos que por generaciones han defendido una tradición.

Por más que pague decenas de millones de dólares para patrocinar y confeccionar los uniformes de la selección mexicana de futbol, Adidas no tiene el derecho de desdeñar, despreciar y menospreciar a los fieles seguidores del Tri.

La empresa alemana deberá evitar a cualquier costo cometer el error de borrar de su línea de producción la tradicional camiseta verde del cuadro azteca.

Por 16 meses, Adidas no presentó ni siquiera un diseño horroroso de camiseta verde como el que lanzó para la pasada Copa del Mundo.

La camiseta verde que usó el Tri en el Mundial de Brasil es la más fea que en la historia de la selección mexicana, pero al fin y al cabo era verde.

Crear variantes alrededor de los uniformes alternos del Tri es algo que se puede pasar por alto.

Negro, blanco, guinda, incluso el horrible color ladrillo de época reciente, son experimentos que pueden perdonarse, siempre y cuando, se respete el verde.

En su partido del martes ante Canadá, la selección mexicana volvió a sus orígenes al portar una muy bella camiseta verde.

Ahora que la tenemos de regreso, hay que disfrutar, hay que tocar, hay que oler a la verde.