México: Un mexicano asilado en Estados Unidos

Fue clasificado como miembro de un grupo social basado en hechos falsos el jefe policiaco

México: Un mexicano asilado en Estados Unidos
Policías mexicanos
Foto: EFE

La abogada Bertha Zuñiga logró frenar la deportación de un mexicano perseguido por el crimen autorizado. Es una proeza ante el clima anti mexicano en las cortes migratorias.

El procedimiento es similar al de una petición de asilo político, de las que se otorgan muy pocas; el Departamento de Estado sostiene que México es una democracia, que toleran un sistema torturador (México prohibió entrada al veedor de la ONU contra la tortura) y hay fuerte asociación entre criminales y funcionarios del Estado.

Zuñiga mostró que la víctima pertenece al grupo de un testigo de un crimen; al reportarlo fue perseguido por el jefe de policía que acosó a la madre durante un mes para que entregara al hijo y fuera asesinado.

La autoridad manipuló a los medios de comunicación buscando un linchamiento público para justificar eI asesinato.

El ciudadano, deportado de Estados Unidos, no pensó en autoridades coludidas con criminales cuándo llamó para reportar un secuestro, el crimen más común en el país. A las pocas horas de la denuncia “anónima” se encontró con su familia en un infierno: policía inventó acusaciones, torturó al cuñado, secuestró a la hermana, extorsionó a la familia, les robó un vehículo. Los jefes del jefe de policía habían emitido sentencia de muerte y no aceptan incumplimiento.

Testigo/víctima regresó indocumentado a Estados Unidos de dónde sería deportado, lo que le costaría la vida, porque son largos los tentáculos del crimen autorizado y los policías recuerdan que los puso en ridículo al escapar.

El buen ciudadano logró la protección del gobierno estadounidense con los argumentos que el jefe de policía uso para entregarselo al cartel para que lo matara, igual que en Iguala –caso Ayotzinapa- y Veracruz.

El gobierno lo acusó falsamente de tratar de matar al jefe de policía y oponerse a la autoridad –así encarcelan estudiantes y líderes sociales.

Fue clasificado como miembro de un grupo social basado en los hechos del jefe policiáco falsamente lo denunció en televisión y manipuló a los medios con tres notas periodísticas.

Le inventaron cargos de allanamiento de morada. Inusualmente la justicia fue expedita. Horas después de la denuncia un vehículo fue a matarlo, balacearon un vehículo dónde iba él, su hermana, cuñado y sobrino de 2 años. Horas después un testigo estaba detenido para declarar sobre una acusación falsa exigiéndole que lo entregue. La manipulación de la injusticia en todo su esplendor.

Cumpliendo órdenes del cartel, el policía movilizó 20 patrullas y 100 agentes. Hermana y cuñado fueron obligados a firmar declaraciones sin leerlas, práctica común en ese sistema judicial.

¿Esto trata de ocultarle el gobierno a los visitadores de la ONU? Para los ciudadanos el abuso policíaco es el pan de todos los días.

En México es inexistente el Estado de Derecho.