La caminata del migrante llega a su destino

Unas 100 personas terminaron el recorrido de casi 121 kilómetros para llamar la atención a las muertes en el desierto
La caminata del migrante llega a su destino
Inmigrantes a su paso por el desierto de Sonora.
Foto: Getty Images

Tucson

Docenas de personas finalizaron hoy “La caminata del migrante”, que se realiza desde la frontera con México hasta Tucson, Arizona, por la misma ruta en la que pierden la vida cada año inmigrantes indocumentados que sueñan con establecerse en EEUU.

“Desafortunadamente las muertes de los migrantes no paran, la militarización de la frontera continúa cobrando vidas”, dijo a Efe Kat Rodríguez, una de las organizadoras de la caminata.

Alrededor de 100 personas provenientes de diferentes estados de EE.UU., de México y de países de Centroamérica terminaron el recorrido de casi 121 kilómetros que iniciaron el pasado lunes en la ciudad fronteriza de Sasabe, Sonora (México).

Cada día los participantes caminaron varias horas durante las primeras horas de la mañana, tardes y noche, al igual que lo hacen los migrantes. Tomando descansos al medio día, cuando se registran las temperaturas más altas.

Los participantes tuvieron que soportar temperaturas que superaron los 42 grados Celsius en los últimos días.

Danielle Gonzales, de 26 años y proveniente de Los Ángeles, dijo a Efe que este recorrido fue una experiencia única para ella.

“Me tocó llevar la cruz de una mujer de 23 años de nombre Claudia Valenzuela, una chica joven casi de mi misma edad”, relató Gonzales.

Indicó que para ella fue como si al cargar esta cruz con su nombre ayudara a que finalmente Valenzuela, que murió en el intento de llegar a EE.UU., alcanzase su destino.

“Esta mujer pagó un alto precio por cruzar la frontera, esto tiene que parar”, dijo la joven, hija de madre mexicana y cuyo rostro mostraba las marcas de haber caminado tantos días por el desierto.

Otros de los participantes durante la caminata llevaron cruces de color blanco con la frase “desconocido” o “desconocida” debido a que la identidad del inmigrante fallecido nunca fue establecida.

De acuerdo a los activistas que organizaron la caminata, que se lleva a cabo anualmente desde hace 13 años, aproximadamente 6.000 inmigrantes indocumentados han muerto cruzando la frontera entre Estados Unidos y México desde 1990.

La caminata culminó en el Parque Kennedy, en Tucson, donde se llevó a cabo una ceremonia en memoria de los indocumentados fallecidos a lo largo de la frontera.