A-Rod busca lugar entre los grandes del béisbol

Alex Rodríguez tiene coeficientes para compararse con los mejores peloteros de la historia
A-Rod busca lugar entre los grandes del béisbol
Alex Rodriguez anunciando su retiro en Yankee Stadium el pasado 7 de agosto.
Foto: Jim McIsaac / Getty Images

Que Ted Williams ha sido el más grande bateador de la historia pocos lo dudan. Que Lou Gehrig dejó un legado de excelencia y consistencia en su carrera mítica es icónico en la crónica del béisbol. Que Joe DiMaggio pudo ser el bateador de contacto más temido es otra verdad. Y así iríamos agregando nombres. Con Pete Rose y sus 4,256 hits. O las 1,403 bases robadas de Rickey Henderson.

Cuando se hacen añejos algunos coeficientes como el .366, de por vida de Ty Cobb en promedio de bateo y las 2,297 carreras impulsadas de Hank Aaron bien vale la pena contrastar esos números y esas carreras con protagonistas de esta época.

Un pasatiempo divertido este de agregar figuritas y buscarles sus números en el que inevitablemente nos cruzamos con Alex Rodríguez que, camino de Boston para cumplir con la última visita a Fenway Park donde bateó 29 jonrones, busca su lugar en la historia del juego. Nadie le quita nada porque sus números están ahí.

Otra cosa sera el contexto que cada uno quiera darle para establecer si es válido comparar las gestas de artistas de hace 100 años como Babe Ruth o Lou Gehrig con un pelotero de condiciones excepcionales que asomó al nuevo milenio como el rostro del béisbol y a su anuncio de retiro parecen caberle reparos, más que en sus recursos e instrumentos técnicos, en su moral de competidor.

El problema de hacer comparaciones es que se necesitan equivalencias y si bien Alex Rodríguez posee los números que lo ponen cara a cara con los mejores peloteros de la historia, su mancha imborrable como consumidor de sustancias para mejorar el rendimiento lo posterga.

Aún así la oficina del Comisionado del Béisbol, que castigó a algunos peloteros de la descarada década del esteoride y sancionó a Alex Rodríguez, mantiene sus números como buenos y ese es el dictamen del que parte cualquier análisis.

Nadie niega que Alex Rodríguez es un pelotero de cinco instrumentos: Bateo de poder, bateo de contacto, velocidad en las bases, brazo y guante (fildeo), pero su imagen todavía fresca en medio de la polémica lo pone más lejos del reconocimiento que merece su gran carrera.

El béisbol es por excelencia un deporte de números y a ellos se apega A-Rod, para poner su carrera frente al juicio de todos. El tiempo pasa y la conciencia colectiva olvida pronto, entonces sabremos si es verdad que sus logros se quedan en el lenguaje coloquial del día día de la familia del béisbol, como pasa con Willie Mays, Lous Gehrig o Hank Aaron.

Por ahora sus números son una respuesta rotunda a lo hecho en el campo. Solo falta que le crean para que acabe de compararse cara a cara con los grandes que llenan la mitología del béisbol. El tiempo se encarga de todo.