Ford no presta atención a las amenazas de Trump por inversión en México

La automotriz estadounidense da una lección al magnate acerca de cómo hacer negocios con México y en la que ambos países obtengan buenos dividendos

Ford no presta atención a las amenazas de Trump por inversión en México
Autos pequeños y algunos modelos grandes de Ford serán ensamblados en San Luis Potosí, México.
Foto: Getty Images

La automotriz estadounidense Ford anunció que trasladará en breve a México la fabricación de sus unidades más pequeñas (Sedanes, Focus y C-Max) que actualmente tiene en Detroit mientras consolida la producción de sus unidades más grandes como pick ups F650 Y F750, Escape, Edge y Explorer en Chicago; parte de las cuales, ensamblaba hasta 2014 en Estados Unididos.

El anuncio se hizo formalmente por el director general Mark Fields en Wall Street y en las últimas horas, el responsable de la producción en México, Gabriel López, explicó que la decisión es meramente pragmática para “maximizar los resultados de cada centavo invertido” por la empresa estadounidense.

“Tras la crisis financiera de 2008 y 2009 que menguó las ventas, aprendimos a ser más críticos con cada decisión de gasto e inversión”, dijo López, tras las críticas del candidato republicano Donald Trump, quien condenó la inversión de Ford y le advirtió a la empresa que si lleva a cabo sus planes tendría que pagar un arancel del 35 por ciento por cada coche que quiera vender a Estados Unidos.

El  magnate volvió a criticar a la empresa y al Tratado de Libre Comercio (TLC) por dicha decisión, con el argumento de que ahora, los coches que se producen fuera de Estados Unidos afectan el empleo.

López explicó que su estrategia está dividida entre dos países por razones de logística, mano de obra y tratados internacionales. Así, México fue la mejor opción para los autos pequeños, cuyas ganancias son menores y Chicago para los vehículos más grandes, con margen de ganancia superior.

Ford llegó a México en 1925, con una producción modesta de 25 automóviles por día y poco a poco, ha incrementado su producción a casi mil unidades cada 24 horas, con dos plantas de ensamble y una de motores, más la próxima a inaugurar en San Luis Potosí para la que invirtió 1, 600 millones de dólares.

Actualmente, Ford compra a empresas mexicanas ocho mil millones de dólares en piezas, componentes y servicios a la par que ayuda a consolidar un clóster automotriz  -como lo describe el secretario de Economía Idelfonso Guajardo- desde la frontera norte al Bajío, mientras ahorra en costos de exportación a Canadá, Estados Unidos, Colombia, Brasil y Argentina

Otros países, como Japón, han encontrado en México una ventaja para trasladar parte de su industria automovilística. La semana pasada, la empresa Toyota anunció que invertirá en su planta de Baja California 150 millones de dólares para incrementar la producción de la camioneta Tacuma hasta 60,000 unidades.