Nueva fuga de gas en Porter Ranch

Los vecinos piden el cierre total de la planta ante las continuas fugas
Nueva fuga de gas en Porter Ranch
La fuga de Aliso Canyon liberó más de 100,000 toneladas de metano en la atmósfera entre octubre de 2015 y febrero de 2016.
Foto: Archivo / SoCal Gas

Tan solo unos días antes de que la compañía de Gas del Sur de California (SoCalGas) fuera condenada a pagar $4 millones por la fuga de gas de su central en Porter Ranch, se reportó un nuevo incidente.

La compañía estaba en proceso de reabrir las instalaciones cuando se produjo una nueva fuga. Los residentes reportaron oler el gas ya desde el viernes, y no se cerró hasta el lunes. No es la primera que se ha denunciado desde que la planta se cerró.

SoCal Gas fue condenada por no informar de la fuga masiva de gas que tuvo lugar entre octubre de 2015 y febrero de 2016 en sus instalaciones de Aliso Canyon, en Porter Ranch, y por no tomar las medidas necesarias para atajarla.

Los vecinos se han manifestado para denunciar los efectos que las fugas tienen en su salud (Foto: Francisco Castro/La Opinión)
Los vecinos se han manifestado para denunciar los efectos que las fugas tienen en su salud (Foto: Francisco Castro/La Opinión)

Entre las condiciones del acuerdo que firmó la compañía asumiendo su responsabilidad y el pago de la multa, también se comprometía a instalar un sistema para monitorear metano en el campo de pozos de gas de Aliso Canyon y a contratar a seis empleados a tiempo completo para operar y mantener los sistemas de detección de fuga las 24 horas del día.

Sin embargo, para los vecinos esos términos no son suficientes y demandan el cierre total de la planta. Muchos residentes afirman que todavía sufren malestar y se enferman por el efecto del gas.

La compañía declaró que la fuga que ocurrió durant el fin de semana ha sido menor y no supone un peligro para la salud pública. Según sus declaraciones, llevaron a cabo tests para detectar benceno y otros compuestos dañinos  en miles de muestras de aire y encontraron que los niveles de concentración de éstos no se encuentran por encima de lo que se considera seguro.