Comité aconseja menos detenciones de familias migrantes

La detención "no es nunca favorable para un menor de edad", dice el reporte de un grupo de expertos nombrados por el gobierno

Entre  abril y mayo, un total de 1,995 niños fueron separados de sus padres en la frontera sur

Entre abril y mayo, un total de 1,995 niños fueron separados de sus padres en la frontera sur  Crédito: Getty Images

Un comité de expertos nombrado hace más de un año por el Secretario de Seguridad Nacional (DHS) Jeh Johnson para “aconsejar” sobre la detención de familias inmigrantes que buscan asilo, asestó un duro golpe a esta práctica, indicando que “nunca favorece a los menores el estar detenidos”.

El reporte del “Comité Asesor de DHS para Centros Familiares Residenciales” analizó a fondo el trato que se da a miles de personas en tres centros de detención y realizó una serie de sugerencias que, según el mismo reporte “requerirán grandes cambios en política y práctica”.

Son casi 200 páginas de análisis y sugerencias, pero la más importante fue puesta al principio y puede resumirse en : “suspendan la práctica de detener familias”.

Literalmente, el reporte dice que:

“DHS debería operar con el entendimiento de que la detención no es apropiada ni necesaria para las familias, y que la detención y separación de familias en el transcurso de la aplicación de leyes migratorias nunca es lo mejor para los niños. DHS debe descontinuar el uso general de la detención familiar”.

Cuando el secretario Johnson formó el comité, en julio de 2015 dijo que el mismo “jugaría un rol crítico en asesorar a DHS y a ICE en materias relevantes a los centros residenciales familiares”.

Estos “centros residenciales” han sido controversiales desde sus comienzos y a eso en parte respondió la formación de este comité.

Varias organizaciones gubernamentales y no gubernamentales han analizado la práctica y han llegado a la misma conclusión, entre ellos la Barra Americana de Abogados y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (UNHCR). 

Siquiatras y pediatras también se han manifestado anteriormente por medio de sus organizaciones profesionales, indicando que la detención de menores de edad es altamente nociva para ellos, no importa si el gobierno estadounidense define la misma como “residencial”.

El comité está formado por expertos en leyes, refugiados, pediatras, derechos de los niños y salud pública.

La práctica de detener a “unidades familiares” , en su mayoría madres con bebés, niños o adolescentes, es algo que el gobierno estadounidense comenzó a intensificar en el año 2014, cuando se registró un aumento de familias centroamericanas cruzando la frontera sur en busca de asilo.

La crisis de violencia en Honduras, El Salvador y Guatemala generó esta more intensa migración de jóvenes madres con bebés pequeños y de niños solos, que buscaban protección en los Estados Unidos o reunirse con familiares.

Inicialmente, el secretario Johnson decidió que era necesario detener a muchas de estas madres con niños para “desincentivar el peligroso cruce”, pero de inmediato hubo demandas al respecto y DHS aseguró que la detención se hacía para “cumplir con la ley de inmigración” y no para hacer de estas familias un ejemplo para otras.

No obstante, el reporte del comité señala que tras estudiar los documentos existentes sobre las familias detenidas, tiempo y razones de la detención, etc, llegaron a la conclusión de que “no están claros los factores usados para determinar quien debe ser detenido y quien no”.

Antes del 2014, el gobierno esencialmente tenía la práctica de detener brevemente a este tipo de migrante y tras pasar su caso a las cortes, liberarlos en espera de un caso de asilo.

La organización Human Rights First dijo, respecto al reporte, que sus recomendaciones “reflejan lo que hemos sabido por largo tiempo, que los centros de detención no son lugar para niños y sus familias, particularmente porque muchos de ellos han sufrido violencia y persecución”.

Detenidos “porque hay espacio”

Uno de los hallazgos más interesantes del reporte es que el gobierno no tiene un estándar coherente para decidir a quién detiene en estos centros o a quien libera con una orden de presentarse en corte.

El reporte concluye que la decisión de detener “parece totalmente dependiente de si hay espacio o no en los centros de detención”.

A raíz del aumento en el flujo de centroamericanos en busca de asilo, el gobierno federal aumentó su capacidad para detener familias de unas pocas docenas a más de 3,200 camas, añadiendo dos centros gigantes en Texas, bajo manejo privado, a un centro más pequeño que ICE opera en Berks, Pennsylvania.

Actualmente existen tres centros de detención de familias migrantes:

  • Karnes County en Karnes City Texas, operado por GEO Group y que actualmente tiene una población de casi 600 mujeres y niños (su máxima capacidad).
  • South Texas Family Residential Center en Dilley, Texas, operado por Corrections Corporations of America (CCA) que tiene capacidad para 2,400 y tenía alrededor de 1374 personas el pasado mes.
  • Berks Family Residential Center, en Berks County, Pennsylvania, que tiene capacidad para 96 personas y tiene unas 75 actualmente.

Durante los 7 meses estudiados por el comité, 18,706 familias pasaron por esos tres centros.

Una portavoz de DHS dijo que el reporte “aún es un borrador”. La Opinión está en espera de una reacción más detallada al mismo por parte de las autoridades.

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