Siria: La antigua ciudad de Palmira vuelve a caer en manos de ISIS

El grupo yihadista inició una campaña para recuperar la ciudad de la que fue expulsado hace nueve meses. En Palmira se ubican vestigios de una antigua ciudad romana patrimonio de la humanidad
Siria: La antigua ciudad de Palmira vuelve a caer en manos de ISIS
La mayoría de los civiles que quedaban en la ciudad monumental siria de Palmira se han marchado.
Foto: Youssef Badawi / EFE

Combatientes del autodenominado Estados Islámico (ISIS) recobraron el control de varias zonas de Palmira, la histórica ciudad del desierto sirio de la cual habían sido expulsados hace nueve meses.

La ciudad y sus ruinas cercanas habían estado bajo control de ISIS durante 10 meses antes de ser liberadas por las fuerzas del gobierno sirio en marzo.

Pero el grupo yihadista lanzó una ofensiva a principios de esta semana, según activistas.

Fuerzas del gobierno sirio fueron apoyados por el ejército ruso cuando retomaron Palmira y sus famosas ruinas romanas.

Luego esa fuerza conjunta redirigió su atención a la lucha en contra de los opositores locales en las ciudades de Alepo y Damasco, lo que dio espacio a los miembros de ISIS.

El grupo de activistas Colectivo de Coordinación de Palmira dijo que militantes de ISIS habían tomado el almacén militar de la ciudad y sus distritos norte y oeste después de arrebatar posiciones del gobierno.

También se hicieron del control de los campos petrolíferos y puntos estratégicos de los alrededores en una campaña de tres días.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que los combatientes de ISIS se habían apoderado también de un hospital de la ciudad y sus silos de trigo los cuales tienen una ubicación estratégica.

“ISIS entró en Palmira el sábado y ahora ocupa el noroeste”, dijo Rami Abdel Rahman, del Observatorio.

“También combate con el ejército en el centro de la ciudad”, agregó.

ISIS destruyó una serie de monumentos y decapitó al director arqueológico del lugar durante 10 meses de ocupación del sitio del patrimonio mundial de la Unesco y la ciudad adyacente de Tadmur.

Dos templos de 2.000 años de antigüedad, un arco y torres funerarias quedaron en ruinas.

El grupo yihadista, que también ha demolido varios sitios preislámicos en el vecino Irak, considera que estas estructuras son idólatras.

Mientras que algunos monumentos preciados fueron destruidos, gran parte del sitio histórico fue dejado intacto.