Llueva o nieve, mantente seguro al volante

Con la llegada del invierno y la temporada de lluvias, hay que extremar la precaución a la hora de manejar
Llueva o nieve, mantente seguro al volante
Carreteras resbaladizas o visibilidad reducida son algunos de los peligros que acechan a los conductores cuando hace mal tiempo.
Foto: Archivo / AP

El invierno trae consigo lluvias e incluso nieve a algunas zonas de California que, aunque son muy necesarias para atajar la sequía que llevamos años sufriendo, aumentan enormemente el riesgo de tener un accidente al volante.

Durante esta temporada es cuando más accidentes automovilísticos se registran, por lo que la California Highway Patrol ha recopilado una serie de consejos que nos ayuden a llegar a nuestro destino sin problemas si es que no tenemos más remedio que manejar.

  • En primer lugar, consulta el estado del tráfico para informarte sobre cualquier posible accidente u otro suceso que haya obligo a cerrar carreteras o esté provocando un atasco. Si llamas al 511 (gratis) o visitas la web go511.com, podrás enterarte de los tiempos estimados y la velocidad a lo largo de tu ruta, así como de si hay obras o se ha registrado una colisión.
  • Mantente alerta también al pronóstico metereológico, para saber qué días y a qué horas se espera más lluvia y así, si te es posible, evitar echarte a la carretera justo entonces. En la web storms.ca.gov puedes consultar el estado del tiempo en tu recorrido previsto.
  • También es muy importante planificar el viaje: intenta salir antes, para tener un margen de tiempo amplio para llegar a tu destino por si te encuentras un atasco y, sobre todo, para que no se te ocurra caer en la terrible tentación de acelerar.
  • Conduce despacio.
  • No olvides que si la carretera está mojada los coches tardan más en frenar, así que deja una distancia generosa con el auto que tengas enfrente, y cuidado a la hora de hacer giros para no derrapar.
  • Antes de arrancar, revisa bien el estado de tus neumáticos, tus frenos, del líquido anticongelante y de tus limpiaparabrisas, y recuerda que por ley tienes que mantener los faros encendidos siempre que estos últimos estén funcionando de manera continua. También conviene comprobar que tenemos el depósito lo suficientemente lleno.
  • Otra parte de esta importante planificación consiste en asegurarse de llevar cadenas si vamos a conducir por zonas montañosas o donde quepa el riesgo de nieve. También, por si por algún motivo nuestro coche sufre un problema y nos quedamos parados, lleva ropa caliente e impermeable, agua y comida, una pequeña pala, una linterna y un raspador de hielo para el parabrisas.
  • Si viajas con niños pequeños, asegúrate de quitarles el abrigo u otras prendas abultadas antes de asegurarlos en su sillita. En caso de accidente, esto es la diferencia entre que los cinturones mantengan a los pequeños firmemente sujetos o, por el contrario, se escurran y sufran graves daños. En su lugar, cúbrelos con una manta o similar para que no pasen frío una vez estén amarrados.
  • Mantente especialmente alerta y sé más observador, ya que la visibilidad es reducida en una tormenta.
  • Evita los carriles laterales de la autopista, pues pueden inundarse.
  • No intentes manejar por agua estancada, ya que no sabes su profundidad o lo que puede haber debajo.

Si tienes cualquier incidente, llama al 911 y utiliza un servicio de localización GPS para conocer con exactitud dónde te encuentras. Mientras esperas a los servicios de emergencia, se recomienda que si puedes te apartes de la carretera y mantengas tu cinturón de seguridad abrochado.