¿De qué planeta viniste, Messi?

El "10" del Barcelona mostró toda su clase ante el Espanyol, dejando en claro que con el balón al pie no hay nadie que se le compare a la hora de regatear

La enésima actuación sideral que Lionel Messi protagonizó el domingo ante el Espanyol (4-1) merecería pasar a la historia con una banda sonora análoga a la que Víctor Hugo Morales le puso al gol de Diego Armando Maradona a Inglaterra en el Mundial de México 1986: “¿de qué planeta viniste…?”. 

“¡Genio!¡Genio!¡Genio! Ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta, Gooooool, Gooooool¡Quiero llorar!¡Dios Santo, viva el fútbol!”, cantaba Víctor Hugo Morales mientras el “barrilete cósmico” dejaba “en el camino a tanto inglés”, como hizo el genio de Rosario cada vez que le llegaba el balón y se asociaba con Andrés Iniesta o Luis Suárez.

Controles, pases, caños, quiebres inverosímiles con el tobillo, con ángulo o sin él, Lionel Messi dictó nuevamente en el patio de su casa una lección magistral que culminó con un gol por debajo de las piernas del portero españolista Roberto, al alcance de pocos jugadores tras una pared por alto y sin dejar caer la pelota.

Lo de Leo en el Nou Camp comenzó con una lección de regates de todos los colores que terminó en gol de Luis Suárez tras un rechace del portero; siguió con otra que terminó en el de Jordi Alba y terminó con el caño inverosímil a Roberto; aunque el genio estuvo activo durante todo el partido.

El fútbol son referencias de goles como ‘la mano de Dios’ de Maradona, el ‘escorpión’ de Alfredo Di Stéfano, el de Johan Cruyff al Atlético de Madrid en su estreno en la Liga española, la volea de Zinedine Zidane en la final de la Liga de Campeones, el penalty de Panenka, el eslálom de Ronaldo Nazario ante el Compostela o el ‘no gol’ de Pelé en el regate a Ladislao Mazurkiewicz en México 70.

Las referencias de Messi son ya tantas como las temporadas que lleva en el primer equipo barcelonista desde que el holandés Frank Rijkaard le hiciera debutar en partido oficial contra el Espanyol el 16 de octubre de 2004, desde cuando ha logrado todos los títulos posibles, ha conseguido cinco balones de oro y pulverizado todos los registros goleadores de la historia barcelonista.

Pero por encima de todo ello, ha condensado en su 1,70 de estatura lo mejor de la gran tradición del fútbol de su país, con el que tiene la deuda pendiente de no haber logrado el Campeonato del Mundo, como hizo de la mano de Carlos Salvador Bilardo Diego Armando Maradona, con quien no deja de comparársele para ver quién es mejor.

Alfredo Di Stéfano, Diego Armando Maradona, Ángel Labruna, Omar Sivori, Ricardo Enrique Bochini, Oscar ‘Pinino’ Mas, Juan Román Riquelme, Miguel Ángel Brindisi o Mario Kempes conforman el ‘santoral’ del mejor fútbol argentino, y Leo Messi ha quintaesenciado lo mejor de cada uno de ellos para devolver cada domingo el precio de la entrada en forma de genialidad y fútbol.

Lionel Messi ha coincidido, además, con dos centrocampistas excelsos que han acrecentado las virtudes de su juego, como Xavi Hernández y Andrés Iniesta, quienes además consiguieron con España la gran ausencia en el palmarés del rosarino, el Campeonato del Mundo de Selecciones.

El que en 1986 dejó para el recuerdo la banda sonora de Víctor Hugo Morales: “gracias, Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2-Inglaterra 0”, por Lionel Messi, cabría apostillar.