Vecinos colocan carteles en sus casas… para informar a las autoridades de Arizona

Los vecinos de Tucson decidieron que más vale prevenir cuando hay amenaza de redadas y deportaciones
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Vecinos colocan carteles en sus casas… para informar a las autoridades de Arizona
Vecinos de Tucson alertan a las autoridades que conocen sus derechos.
Foto: EFE

TUCSON, Arizona.- Familias inmigrantes en Tucson, Arizona, están decididas a defenderse legalmente de posibles deportaciones masivas por medio de la instalación de carteles amarillos en la puerta de su casa alertando a autoridades de que saben sus derechos.

“Este ‘cartelón’ es como poner la Constitución de los Estados Unidos en la puerta de sus casas”, dijo hoy Margo Cowan, abogada de inmigración, mientras mostraba el enorme cartel color amarillo que están recomendando a las familias colocar a las afueras de sus hogares.

El cartel alerta en inglés a los diversos agentes de las diferentes agencias del orden que solo pueden entrar a sus casas si tienen una orden legal de aprensión.

“Entendemos que es intimidante decirle a la policía o a la migra que no entren a tu casa, pero este ‘cartelón’ se los informa por ellos”, dijo Cowan sobre esta iniciativa que forma parte de una intensa campaña de concienciación donde se informa a inmigrantes de sus derechos, además de entregarles documentos legales que pueden utilizar en caso de ser detenidos por la policía o la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

Más de 500 personas acudieron hoy a una reunión comunitaria, durante la cual Cowan repartió entre los asistentes un documento a entregar a los agentes de la policía o de inmigración en caso de ser detenidos, y donde se indica claramente que el portador cuenta con una representación legal.

“Hasta el momento, en Tucson no hemos sabido de redadas como en otras ciudades en el país, pero debemos prepararnos”, manifestó la abogada.

La campaña entregará más de 25 mil de esos enormes carteles para que sean colocados en hogares en diferentes ciudades en el sur de Arizona.

“Tengo miedo de que vengan a detenerme”, dijo María Gonzales, una inmigrante indocumentada mexicana quien tiene seis años viviendo en el país.

Indicó que aunque ella no ha tenido problemas con las autoridades, su esposo sí fue detenido y entregado a inmigración en el 2014 por no tener una licencia de conducir, por lo que actualmente enfrenta un proceso migratorio.

Gonzales dijo que colocará uno de estos carteles en su puerta con la esperanza de que evite su deportación y la de su esposo.

“Lo más importante es que la comunidad entienda que tiene derechos, mantenerse callados puede ser su mejor arma de defensa”, concluyó la abogada.