Méxicano que se suicidó tras deportación tenía dos años de viudo

Guadalupe Olivas temía a las políticas migratorias del presidente Trump; deja a tres hijos en la orfandad
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Méxicano que se suicidó tras deportación tenía dos años de viudo
Deportaciones
Foto: EFE

Culiacán, México – Guadalupe Olivas, el indocumentado deportado que se suicidó arrojándose por un puente en la frontera entre Tijuana (México) y EE.UU., dejó huérfanos a tres hijos y temía a la nueva Administración del presidente Donald Trump, señalaron los familiares de la víctima.

Ante los hechos, los familiares comentaron a medios de comunicación del noroccidental estado de Sinaloa, de donde era originario, que la noticia los tomó por sorpresa y que era una persona muy trabajadora.

Su tía Irma Delgado Ríos dijo que Guadalupe Olivas, de 45 años, era viudo desde hacía dos años, ya que su esposa había fallecido por enfermedad dejando tres hijos, uno de ellos menor de edad y que vive en Los Mochis (Sinaloa) con la abuela materna.

Los otros dos residen en Tijuana, en el noroccidental estado de Baja California, con Cristina, la madre del fallecido.

“Hacía como 3 años ‘Lupe’, (como le llamaban), se había ido a trabajar pal otro lado, allá él vendía pinos, en la jardinería, estaba en el estado de California, él había sido deportado dos veces, él se comunicaba con su mamá, tenía comunicación porque él dejó a sus hijos aquí”, relató.

Al ser cuestionada sobre si su sobrino tenía problemas o cuál había sido la razón por la que decidió quitarse la vida, Irma comentó que Guadalupe temía a las políticas migratorias con la llegada de la nueva administración federal de Estados Unidos.

“Tenía miedo al nuevo presidente de Estados Unidos, pero no sabemos qué fue lo que lo orilló a hacer lo que hizo”, comentó.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido los controles migratorios tras su llegada el poder el pasado 20 de enero, y además busca construir un muro a lo largo de la frontera con México, y hacer que sea la nación latinoamericana la que pague por él.

La tarde del miércoles dos de las hermanas de Olivas viajaron a Baja California para iniciar los trámites para el traslado del cuerpo, pero su madre dijo que quería que se enterrara en Tijuana.

Según comentó a Efe el delegado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en Sinaloa, Juan José Ruiz González, las autoridades están apoyando a la familia para el traslado y sepultura del hombre, que se lanzó de un puente cerca de la garita de San Ysidro.

Acababa de ser deportado y en el lugar de los hechos encontraron la bolsa que les entregan en el momento de la deportación la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos, con algunas de sus pertenencias.

En declaraciones a Radio Fórmula, el subprocurador de Justicia de Tijuana, Jorge Álvarez, dio hoy más detalles sobre el hombre, dando una versión de los hechos un tanto distinta de la ofrecida por los familiares.

Según explicó, esta persona radicaba en Tijuana desde hacía más de un año y medio tras ser deportado de Estados Unidos, y se suicidó tras intentar de nuevo cruzar al país vecino, y ser repatriado a las pocas horas.

Buscó cruzar la frontera haciéndose pasar por un ciudadano estadounidense, pero las autoridades lo detectan y “al día siguiente lo deportan; él prácticamente no estaba en EEUU, ya tenía más de un año y siete meses que había sido deportado”, indicó.

Los primeros informes de las autoridades estadounidenses apuntarían a que el hombre había sido detenido hasta dos veces por una “cuestión de drogas”, dijo.

Confirmó además que se trató de un suicidio, desmintiendo a otras versiones que apuntaban a un accidente o incluso a un asesinato.

Según un testimonio, Olivas subió al puente y, antes de lanzarse, le dijo que no tenía “salida” ni solución. “Me tengo que aventar (tirar”), le comentó.

“Y en cuestión de segundos se tiró. No hay duda que fue un suicidio”, apuntó el subprocurador.