Cristiano Ronaldo: entre la adoración excesiva y el cariño verdadero de los niños de Funchal

De un aeropuerto que algunos no quieren que lleve su nombre, a su rostro estampado en las camisetas de un humilde equipo infantil, CR7 está en todas partes en su tierra natal
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Cristiano Ronaldo: entre la adoración excesiva y el cariño verdadero de los niños de Funchal
Cristiano Ronaldo jugará en su pueblo natal un amistoso contra Suecia.
Foto: Miguel A. Lopes / EFE

Los niños que juegan al fútbol en Madeira sueñan con ser una estrella del deporte rey y quieren lograrlo siguiendo el modelo de Cristiano Ronaldo, tal cual les inculcan desde pequeños en el FC Andorinha, equipo donde el jugador del Real Madrid hizo sus primeros pinos.

Uno de los gestos más significativos de este modesto club sucedió en el arranque de la actual temporada, cuando pidieron a Ronaldo que les dejara estampar su imagen en todas las camisetas de los equipos del Andorinha y él accedió.

“Estamos muy agradecidos por su consentimiento, ya que queremos que todos los jugadores vean que Ronaldo está con nosotros y, además, queremos que tengan presente la lucha y el sacrificio de CR7“, explica, en declaraciones a EFE, el presidente del Andorinha, Duarte Santos.

En todas las camisetas, sudaderas o cualquier prenda deportiva de las categorías base de este equipo se puede ver el nuevo logotipo, basado en una estrella y una fotografía de Cristiano Ronaldo cuando tenía siete años.

La simbiosis entre Ronaldo y Funchal es fruto tanto del orgullo de sus convecinos como del compromiso del astro luso, que no escatima todo tipo de aportaciones a su tierra cada vez que se lo piden.

El presidente del Andorinha recuerda que en el inicio de esta temporada Cristiano Ronaldo les regaló 200 balones de fútbol para los 14 equipos de este modesto club, que cuenta con un presupuesto de 13,500 euros, más las fichas y el resto de la financiación que consiguen con los 20 euros mensuales que aportan los jóvenes futbolistas.

Incluso, hace algún año Ronaldo les financió las máquinas industriales de lavado para la ropa de los 14 equipos.

Según el club, los niños de Funchal están tremendamente ilusionados estos días porque su ídolo jugará en el estadio de su ciudad natal mañana, martes, en un encuentro amistoso contra Suecia, que será un auténtico baño de multitudes para el delantero.

Al margen de ser la del mejor jugador del mundo, la marca de Cristiano Ronaldo, CR7, es símbolo de proyección internacional, de ahí que Funchal acapare todo tipo de recintos con su nombre.

Los jóvenes del Nacional (cuyo equipo sénior milita en primera división lusa) juegan en el campo de fútbol “Cristiano Ronaldo” e incluso el padre de Ronaldo, Dinís Aveiro, tiene un campo a su nombre, como recuerdo por todo lo que dio al club del Andorinha.

“Fue un gran aficionado del Andorinha y siempre colaboró en todo de manera desinteresada”, según Duarte Santos, quien recuerda que acompañaba “todos los días” al pequeño Ronaldo a entrenar a un campo que “ni siquiera era campo de fútbol, era una zona de tierra“.

De los compañeros que jugaban con él, cuanto tenía 7 años, aún queda uno en el equipo, el ahora entrenador sénior, Ricardo Santos, “muy amigo de Ronaldo“.

La marca CR7 es una ‘religión’ en Madeira pero también el astro portugués quiere que su imagen sea símbolo de proyección internacional para su tierra natal, donde este mismo miércoles se bautizará el aeropuerto de Funchal con el nombre del futbolista.

Hasta la fecha, uno de los pocos aeropuertos del mundo con nombre de futbolista es el del irlandés George Best (1946-2005), como se conoce al aeródromo del Belfast, aunque el bautizo fue después de la muerte del mítico jugador del Manchester United.

En cuestiones aéreas, la única semejanza en vida en cuanto a nombres de futbolistas se puede encontrar en el avión del Real Madrid que durante dos años y medio transportó al equipo blanco con el apodo de Alfredo Di Stéfano, “La Saeta Rubia”, cuando el argentino aún no había fallecido y era presidente de honor del club.

Ir a Funchal es empaparse de la imagen de CR7, una gran embajadora de estas islas, que cada vez acaparan una mayor cuota de turistas internacionales.

La majestuosa estatua de bronce de Ronaldo de casi tres metros y medio, el Museo de Ronaldo que gestiona el hermano del jugador, Hugo, la Plaza del Mar que pasó a llamarse CR7, el hotel Pestana CR7 Funchal, de la principal cadena hotelera lusa, y ahora el nombre del aeropuerto de Funchal completan un elenco que parece no tener fin.