Los Ángeles traza un plan para inscribir más personas en CalFresh

En el condado de Los Ángeles hay 600,000 personas que califican para el programa de ayuda alimentaria que no están inscritas
Los Ángeles traza un plan para inscribir más personas en CalFresh
Funcionarios del condado de Los Ángeles han decidido reformar el proceso de solicitación.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Por años, el condado de Los Ángeles ha batallado para inscribir a todos los que califican para el programa de ayuda alimentaria, conocido como CalFresh.

Anteriormente, esta batalla se debía a requisitos y trámites onerosos, incluyendo el registro de las huellas digitales de los participantes, así como la verificación mensual de su elegibilidad.

California ha eliminado esos requisitos. Sin embargo, de acuerdo a datos federales, el estado aún ocupa casi el último lugar en lograr inscribir a personas que califican para el programa.

En 2014, solo 66% de las personas potencialmente elegibles estaban inscritas en el estado de California, en comparación a 99% en el estado de Tennessee y 100 % en el estado de Oregón.

Dentro del estado, Los Ángeles se sitúa por debajo del promedio, con 66% de las personas que califican inscritas. Este porcentaje equivale a 1.1 millones de personas, según datos estatales elaborados en 2015. Se estima que aún quedan unas 600,000 personas elegibles por inscribir.

En comparación, el condado de San Bernardino ha logrado inscribir a 92.7% de las personas elegibles.

Por esto, funcionarios del condado de Los Ángeles han decidido reformar el proceso de solicitación. La meta del condado es aumentar la participación por 20 puntos porcentuales en dos años.

Expertos en política alimentaria y defensores quienes ayudan a personas de bajos recursos a inscribirse al programa señalan varios obstáculos para lograr mayor participación. Además del estigma social, también hay mucha confusión acerca de quién califica.

Por ejemplo, muchas personas que trabajan son elegibles, pero es difícil determinar los ingresos de jornaleros y de trabajadores autónomos. Incluso, muchos inmigrantes que están en el país legalmente también califican, mientras que las personas indocumentadas no disfrutan de ese derecho, a pesar de las acusaciones de algunos políticos.

El plan presupuestario del presidente Donald Trump ha planteada recortes significantes a la asistencia pública para los pobres, incluyendo $191 mil millones a la ayuda alimentaria en los próximos diez años.

Según la administración del mandatario, el programa de ayuda alimentaria desalienta a las personas a conseguir empleo, pero de acuerdo a datos recopilados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), un 55% de las personas que dependen del programa Supplemental Nutrition Assistance (SNAP, por sus siglas en inglés) tienen por lo menos a un miembro de la familia trabajando.

Incluso, de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de California, en Berkeley, 52% de las personas que trabajan en restaurantes de comida rápida participan, o tienen a un familiar inscrito, en SNAP.


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