ACLU y LULAC presentan moción contra ley SB4 en Texas

El Estado desempolva un viejo historial de racismo contra mexicanoestadounidenses
ACLU y LULAC presentan moción contra ley SB4 en Texas
Marcha pro inmigrante en Austin.
Foto: Getty Images

WASHINGTON.- La Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) presentaron este lunes una moción para frenar la puesta en marcha de la ley “SB 4” en Texas, un estado que abandonó hace décadas los linchamientos de mexicoamericanos pero donde ahora la ley amenaza con reabrir  las heridas de su largo historial de racismo.

La moción presentada el lunes es la primera de su tipo y el próximo paso para impedir que la “SB4” entre en vigor el próximo 1 de septiembre, en paralelo a la demanda que presentó MALDEF en contra de la ley el jueves pasado.

En concreto, la moción de ambos grupos pide que un tribunal en San Antonio agilice su dictamen sobre la constitucionalidad de la “SB4”, al argumentar que la ley se antepone a la ley federal sobre inmigración y viola tres cláusulas de la Constitución.

En entrevista telefónica con este diario, Edgar Saldívar, principal abogado de ACLU en Texas, explicó que la ley es decididamente “racista”, afronta oposición de grupos cívicos dentro y fuera del estado, y su grupo “luchará para proteger los derechos de todas las personas sin importar su estatus migratorio”.

“Muchos latinos tienen miedo, algunos hasta sienten rabia, especialmente por las contribuciones de los latinos en Texas… proyectos de ley como éste exigen la colaboración con el gobierno federal y su plan para una fuerza de deportación, pero la mayoría de las personas no va a apoyar la separación de las familias”, afirmó.

Saldívar aseguró que ACLU se mantendrá en alerta sobre esta ley, y no descartó que el asunto pueda llegar hasta el Tribunal Supremo, toda vez que la “SB4” conserve elementos que violen la Constitución.

“Desde el punto de vista constitucional, nos preocupa mucho que esta ley va a conducir a la discriminación racial… ¿Cómo podrán distinguir a los inmigrantes indocumentados? ¿Qué factores usará la policía para cuando paren a alguien y le pregunten su estatus migratorio? ¿Cómo lucen, el color de la piel, cómo visten, su acento?”, señaló Saldívar.

Entre otros elementos, la “SB4” prohíbe las ciudades “santuario” en Texas, permite que las autoridades pidan el estatus migratorio de las personas y arresten a inmigrantes indocumentados, e impone sanciones criminales contra jurisdicciones por hasta $25,000 al día, y la destitución de cualquier funcionario público o jefe policial que desobedezca esta ley.

En declaraciones a este diario, el historiador John Mason Hart, de la Universidad de Houston, señaló que la ley no necesariamente tiene gran apoyo popular en el estado.

“Muchos tejanos anglo votan de forma conservadora y por representantes racistas, pero la mayoría vive en áreas urbanas, y aunque vote por conservadores, acepta a los latinos como colegas de trabajo y vecinos”, dijo Hart.

Un historial de racismo

Desde la contienda electoral, el presidente Donald Trump y grupos conservadores afines  promovieron la narrativa de los inmigrantes latinos como sinónimo de criminales, además de que declararon una “guerra” contra ciudades “santuario” que no colaboren con los agentes de Inmigración.

En ese sentido, Saldívar consideró que esfuerzos como la ley “SB4”, con la que el gobierno estatal ataca a los inmigrantes, no son nada nuevo: varios tribunales, por ejemplo, determinaron que una ley de Texas de 2013 discriminó contra los latinos al diluir su derecho al voto, y también hubo polémica con la demarcación de nuevos distritos electorales en 2011.

En enero pasado, un tribunal federal dictaminó que la ciudad de Pasadena (Texas) adoptó un plan electoral diseñado para diluir el poder de los votantes latinos en las urnas, y ordenó que la ciudad restableciera el plan aprobado en 2014. Fue una victoria para MALDEF y otros grupos defensores de los latinos.

“A nivel estatal, y a nivel de ciudad, como en el caso de Pasadena, ha habido ataques deliberados contra los derechos de los latinos, ya sea su derecho al voto o en otras áreas, como inmigración”, observó Saldívar.

En 1954, en el sonado caso “Hernández v. Texas”, el Tribunal Supremo dictaminó de forma unánime que los mexicoamericanos y otros grupos de extranjeros tienen las mismas protecciones consagradas en la Enmienda Catorce de la Constitución.

El caso fue presentado dos semanas antes del histórico dictamen en “Brown v. Board of Education”, que declaró anticonstitucional la segregación en las escuelas públicas de EEUU.

Entre 1910 y 1920,  hasta 5,000 mexicoamericanos en la zona fronteriza de Texas fueron blanco de la violencia sancionada por el gobierno estatal, algunos de la mano de miembros de la entidad policial “Texas Rangers”, según el proyecto “Refusing to Forget”.

El proyecto fue creado por académicos precisamente para nunca olvidar esa “matanza”, en lo que ha sido uno de los peores ejemplos de violencia racial en el país.

Pero la violencia de esa época también generó todo un movimiento de defensa de los derechos civiles de los mexicoamericanos, y vio el surgimiento, en 1929, de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).

Texas es también la cuna de MALDEF  y el “Southwest Voter Registration Education Project”.