Indocumentados detenidos en la cárcel de Adelanto denuncian a ICE

Continua la huelga de hambre en la cárcel de Adelanto, California
Indocumentados detenidos en la cárcel de Adelanto denuncian a ICE
Amenazaron con alimentar a la fuerza a uno de los detenidos que lanzó huelga de hambre
Foto: John Moore / Getty Images

Crece la tensión en la cárcel para indocumentados en Adelanto, California luego de que se reanudara la huelga de hambre el pasado jueves. Abogados de los detenidos presentaron una denuncia formal al Departamento de Seguridad Nacional por los abusos cometido por los guardias de ICE.

La carta presentada por los abogados del Borders Rights Project, que representan a dos de los 8 solicitantes de asilo que actualmente están en huelga de hambre, piden una investigación completa sobre la conducta de los agentes de ICE y los guardias del GEO group durante y después del ataque a 9 detenidos que fueron golpeados y rociados con gas pimienta por los guardias de la cárcel el pasado 12 de junio.

Tristan Call de Sureños en Acción, un organización defensora de los inmigrantes con sede en Virginia confirma que la huelga de hambre sigue en pie.  “Este domingo se realizó una vigilia para coincidir con la primeras 72 horas de la huelga de hambre. Organizaciones civiles, familiares y abogados estuvieron a las afueras de la cárcel para apoyar a los detenidos que se resisten a comer hasta que sus peticiones sean tenidas en cuentas por parte de ICE y GEO Group, empresa que maneja esta cárcel privada para indocumentados.

La situación es más compleja como asegura la carta ya que los detenidos indocumentados no han tenido la posibilidad en los últimos días de tener sus visitas programadas, privadas y no monitoreadas con sus abogados.

“A Omar Rivera, uno de los detenidos en la huelga de hambre le rompieron las nariz luego de ser brutalmente golpeado, también le tumbaron un diente. Lo peor es que después de cinco días de pasados los hechos no se le había prestado ningún tipo de atención medica” añade Call quien tuvo conversación telefónica con un de los detenidos.

Por su parte la denuncia de seis paginas describe como los indocumentados fueron “golpeados, torturados, negados de acceder a atención médica, puestos en celdas de confinamientos en solitario, así como se le prohibió sus visitas aduciendo que estaban siendo reprendidos por sus acciones de protesta” dice la denuncia.

“Los guardias amenazaron a Omar con que sería alimentado a la fuerza. Que si no desistía de la huelga de hambre en pocos días iban a atarlo a una silla e iban a ponerle tubos para alimentarlo” concluye el activista.

Otro hecho que denuncian es como los guardias torturaron a los detenidos rociándoles gas pimienta repetidamente en sus genitales y después obligándolos a bañarse con agua caliente, agravando el dolor por la nociva substancia que cubría sus cuerpos.

Los detenidos también presentaron una queja a los diputados de la comisaría de Victorville, luego de que estos fueron a las instalaciones de la cárcel el jueves por la noche y examinaron al indocumentado a quien los golpes le habían roto su nariz.  Sin embargo dicen los abogados que el Sheriff de Victorville dijo que no investigarían más por deferencia con ICE.

También se conoció que uno de los 9 miembros originales de la huelga fue deportado. Según reporta Sureños en Accion, Julio Valladares oriundo de El Salvador era el único del grupo original de manifestantes que no había pasado la entrevista inicial con los agentes de migración para la solicitud de su  asilo.

Horas antes de que el hombre presentara su apelación para tener otra entrevista sobre los riesgos de volver a su país, y a tan solo un día de los dramáticos hechos del gas pimienta, fue deportado.

El Borders Rights Project es enfático en su denuncia al pedir el despido de los aproximados 10 guardias involucrados en los hechos del pasado 12 de junio así como en la realización de una investigación exhaustiva sobre los maltratos sistemáticos a los que son sometidos los prisioneros indocumentados en la cárcel de Adelanto en California.

Adelanto es un centro de detención privado para indocumentados en Victorville, California. Esta cárcel está a cargo de la empresa privada de prisiones GEO Group y tiene una capacidad para 2000 reclusos. En lo que va de este año fiscal han fallecido tres de sus reclusos.