Exigen explicaciones a Trump sobre intención de perseguir a padres de menores migrantes

Congresistas latinos piden detalles sobre el supuesto cambio de política hacia los adultos que se hacen responsables en Estados Unidos de niños no acompañados que llegan a la frontera
Exigen explicaciones a Trump sobre intención de perseguir a padres de menores migrantes
Miles de menores no acompañados provenientes de Centroamérica han sido entregados a familiares en Estados Unidos.
Foto: John Moore / Getty

El grupo latino del Congreso pidió a las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional que expliquen la supuesta política de castigar a padres y familias de menores migrantes no acompañados por supuesto “tráfico” de personas.

Los congresistas latinos enviaron una carta oficial al secretario de Seguridad Nacional John Kelly luego que trascendió una nueva política del gobierno de Estados Unidos: perseguir a los padres o representantes que viven en Estados Unidos y asumen responsabilidad por menores migrantes que viajan solos.

Hasta ahora hay, según abogados, unos pocos casos en varios estados del país, lo que representa un cambio significativo ante la anterior política de entregar a los menores sin importar si el familiar era indocumentado, residente o ciudadano.

La pasada semana La Opinión reportó que abogados están recomendando cautela a los patrocinadores de estos jóvenes y niños, la mayoría de los cuales viene de Centroamérica a reunirse con familiares en Estados Unidos y huyendo de la violencia.

La carta del Congressional Hispanic Caucus pide a Kelly una explicación detallada y por escrito, luego que portavoces de la agencia ICE (Agencia de Inmigración y Aduanas), confirmaron a varios medios que, en efecto, estaban enfocándose en “padres o patrocinadores, para atacar los operativos de tráfico humano” que facilita el viaje de estos menores.

CHC condenó esta táctica y pidió datos específicos sobre el particular, incluyendo qué pasa con los niños o menores de edad cuando los padres o familiares son acusados de algún delito o arrestados.

“Es algo alarmante que DHS esté equiparando a familias inmigrantes que están tratando de proteger a sus menores vulnerables, con personas que hacen tráfico humano“, dice la carta, firmada por los congresistas Michelle Luján Grasham, presidenta del CHS, Joaquín Castro, Rubén Gallego, Pete Aguilar, Adriano Espaillat, Luis V. Gutiérrez y Norma Torres.

El grupo de congresistas demandó que el gobierno estadounidense suspenda de inmediato la práctica y se dedique a “desmantelar a las verdaderas organizaciones traficantes, en vez de perseguir a padres y familiares inocentes de niños vulnerables”.

Entretanto, abogados especialistas recomiendan precaución extrema a los padres, familiares y otros patrocinadores de menores que vienen solos por la frontera sur, ahora que las autoridades migratorias han comenzado a investigarlos e incluso a arrestarlos por ayudar a venir al menor de edad.

Por primera vez desde que el gobierno de Estados Unidos comenzó a liberar a menores migrantes no acompañados a sus padres y parientes inmigrantes, las autoridades migratorias han comenzado a “investigar por tráfico de personas” y a realizar arrestos entre los adultos que se hacen cargo de estos menores.

“Hay que tener mucho cuidado con la información que se da a las autoridades migratorias con respecto al viaje o entrada de cualquier menor”, dijo Rachel Prandini, abogada del proyecto juvenil del Immigrant Legal Resource Center, con sede en San Francisco.

Si el menor arrestado o algún familiar aquí en Estados Unidos reconoce haber pagado un coyote para traerlo, el gobierno puede usar esto como evidencia para acusar al adulto de “tráfico humano”.   Este sería un delito muy peligroso que enfrentar y causal de deportación incluso para residentes permanentes.

Desde que grupos de menores centroamericanos -y de otros países- comenzaron a aparecer solos en la frontera pidiendo refugio, el gobierno federal ha entregado a miles de ellos a padres, parientes y otros patrocinadores para que los cuiden mientras se procesan sus casos.

En los gobiernos de George W. Bush y de Barack Obama, generalmente no importaba mucho si los padres u otros representantes también estaban indocumentados: el gobierno no iba detrás de ellos ni los castigaba por hacerse cargo de los menores. Mucho menos los deportaba por esa razón.