Los inmigrantes tienen el horario laboral más inusual en EEUU

Los empleados extranjeros son más propensos a trabajar de noche y durante los fines de semana
Los inmigrantes tienen el horario laboral más inusual en EEUU
Muchos inmigrantes siguen teniendo problemas para encontrar empleos que se ajusten a un horario laboral "normal".

Los datos revelados por un nuevo estudio de New American Economy son contundentes: los empleados inmigrantes tienen un 25.2% más de probabilidades de trabajar durante los fines de semana que sus compatriotas estadounidenses y un 15.6% más de estar en activo a horas poco comunes.

Según el informe “En el reloj: Cómo los inmigrantes llenan los huecos en el mercado laboral trabajando en horas poco tradicionales“, de los 30.2 millones de personas que trabajan de noche o durante los fines de semana en el país, casi 5.5 son extranjeros.

Los datos se corresponden al periodo comprendido entre 2003 y 2015.

El estudio se basó en los datos publicados tanto por la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS) como por la Encuesta sobre el Uso del Tiempo de los Estadounidenses (ATUS), y sus resultados fueron contrastados por decenas de expertos políticos y líderes de negocios de todo el mundo.

“Los inmigrantes ayudan a ‘mantener las luces encendidas’ en una economía que nunca duerme, y su trabajo constante aumenta la productividad y los beneficios de las empresas”, aseguró John Feinblatt, presidente de New American Economy, un grupo que reúne a más de 500 republicanos, demócratas, independientes y empresarios partidarios de reformar las leyes de inmigración.

De acuerdo al informe, los trabajadores extranjeros que se encuentran en los extremos del espectro laboral (extremadamente capacitados o con muy poca formación) tienen más probabilidades de trabajar en momentos inusuales de la jornada que sus compatriotas estadounidenses.

Ni siquiera los inmigrantes altamente capacitados lo tienen fácil para encontrar trabajos con horarios “normales”.

Muchos de estos inmigrantes son los que se encargan de cubrir los turnos que nadie quiere en los hospitales y en otros centros médicos; de hecho, los doctores tienen un 20.6% más de probabilidades de trabajar a horas inusuales, mientras que los extranjeros que ocupan puestos como asistentes sanitarios se enfrentan a una desventaja del 16.8%.

Esta diferencia, sin embargo, es aún mayor en el mundo de la educación y de los servicios bibliotecarios, ya que en ambos campos los inmigrantes tienen un 23.4% más de probabilidades de ajustarse a un ritmo de trabajo poco habitual en comparación con los individuos nacidos en el país.

El abismo laboral ente los trabajadores extranjeros y sus compañeros estadounidenses es todavía mayor en el caso de las mujeres, quienes tienen un 24.2% más de probabilidades de tener un horario “extraño” que sus compatriotas; en el caso de los hombres, sin embargo, esta diferencia es solo de un 9.6%.

La diferencia entre los hombres y mujeres inmigrantes es abrumadora.

Además, muchos de estos inmigrantes que trabajan a horas inusuales suelen ocupar cargos como conserjes, agricultores y albañiles, mientras que los estadounidenses que no poseen un horario laboral común tienden a aceptar empleos en el mundo de la comunicación y de los servicios.