Condenado a 22 años de cárcel tras apuñalar más de 100 veces al dueño de un bar

El asesinato tuvo lugar en el bar 'La Cita' de Boyle Heights en el año 2001

Bar 'La Cita'.
Bar 'La Cita'.
Foto: BVT News

Hugo Lara, el hombre que en 2001 asesinó a Alfredo Trevino, 71 años, tras apuñalarle unas 104 veces en el bar ‘La Cita’ ha sido sentenciado este lunes a 22 años de cárcel, gracias a una dilatada investigación que comenzó después de que los investigadores encontraran restos de ADN en un guante de látex.

Los últimos clientes ya se habían ido del bar que Trevino regentaba en Boyle Heights cuando dos hombres con máscaras de esquí irrumpieron en el establecimiento y comenzaron a apuñalarlo; Trevino murió esa noche de diciembre de 2001.

Los agresores también le golpearon con la caja registradora, y sin embargo, no se llevaron su contenido; descartando el móvil económico destrás de este asesinato. En la espalda de Trevino, tallado con un cuchillo, los policías encontraron un símbolo que se asemejaba a una ‘W’.

En una servilleta manchada de sangre en la barra del bar había otro mensaje: un dibujo en bolígrafo rojo de un cráneo con dos cuchillos que lo atravesaban, enmarcado por las palabras: “Feliz Navidad”.

“El crimen fue horrible, y digo horrible porque soy incapaz de expresarlo con palabras. Creo que nadie merece morir así”, afirmó en el juicio la hija de la víctima, Blanca Trevino.

PANDILLA WHITE FENCE

Los investigadores creen que este asesinato se llevó a cabo a modo de represalia por la muerte anterior de un pandillero en ‘La Cita’, trágico suceso en el que Blanca Trevino asegura que su padre no tuvo nada que ver.

“Él era un hombre increíble, inmigrante de México, amado por su comunidad y es simplemente una pena que su vida acabara de una forma tan trágica”, dijo Blanca.

El bar era frecuentado por miembros de la pandilla White Fence (Valla Blanca), que controlaba esa zona de Boyle Heights. En diciembre de 2000, tres miembros de White Fence iniciaron una pelea, y el vigilante no oficial del bar les disparó, matando a uno de ellos e hiriendo a los otros dos.

“La cultura de pandillas dictaba que alguien tenía que pagar por el derramamiento de sangre“, dijo el oficial de LAPD Mario Morales en la audiencia preliminar de Lara en agosto de 2016. La ‘W’ dibujada en la espalda de Trevino coincidía con el símbolo característico de esta pandilla.

Hugo Lara ha pedido hoy disculpas por lo que hizo hace dieciséis años, pérdida por la que ha afirmado “ninguna familia debería pasar”. Por su parte, Blanca Trevino ha asegurado que todavía “extraña mucho” a su padre.