La prueba de fuego que Donald Trump no puede perder

Cómo esta elección puede marcar el futuro de Trump y su partido
La prueba de fuego que Donald Trump no puede perder
Los demócratas anuncian desde ya una fuerte batalla en contra de esta reforma
Foto: Marc Piscotty / Getty Images

Donald Trump pone a prueba el devenir de su liderazgo con la elección especial de un escaño del Senado en representación de Alabama, que dejó vacante el actual fiscal general, Jeff Sessions, al ocupar ese cargo.

Los republicanos elegirán hoy entre el candidato oficialista (respaldado por el propio Sessions y el presidente, Donald Trump), el ex procurador general del estado Luther Strange, y el ex juez de la Corte Suprema de Alabama, Roy Moore.

El resultado determinará mucho más que el futuro de ambos, ya que los grupos conservadores nacionales se han trasladado al estado para luchar por una guerra de poder sobre el actual liderazgo del partido en Washington.

Una victoria de Moore, quien lidera las encuestas recientes, podría ser una mala noticia para otros senadores republicanos de estados como Arizona, Nevada, Misisipi y Tennessee, quienes deben prepararse para enfrentar candidatos “anti-establishment” en las primarias para las elecciones al Senado de 2018.

Por el momento, Strange es el candidato del aparato del partido, un republicano convencional del sur, quien además ha recibido el apoyo de Trump, del liderazgo republicano del Senado y de gran parte de la comunidad empresarial.

“¡Alabama, salid y votad por Luther Strange – él me ha demostrado que nunca os decepcionará!”, afirmó hoy el presidente en su cuenta personal de la red social Twitter.

Moore, por el contrario, es un evangelista que cita la Biblia a menudo, expulsado de la Corte Suprema de Alabama por desafiar órdenes judiciales y con posiciones respaldadas por el ex estratega de la Casa Blanca Stephen Bannon, muy vinculado al supremacismo blanco.

Moore ha prometido bloquear cualquier asunto en el Senado que vea contrario a la ley de Dios sobre la Constitución de los Estados Unidos.

Trump hizo campaña por Strange la semana pasada, mientras que su exasesor acudió al cierre de campaña de Moore, dando un discurso en el que aprovechó para atacar al líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, y a otros líderes republicanos del aparato del partido, a quienes llamó “el grupo de individuos más corrupto e incompetente en este país”.

En el mismo discurso, Bannon rechazó el apoyo de Trump a Strange como insustancial.

“Una votación para el juez Roy Moore es un voto para Donald J. Trump. No hemos venido a desafiar a Donald Trump”, agregó.

Aunque Moore ha liderado todas las encuestas en las semanas previas a las elecciones, se espera que la participación sea baja, lo que podría tener como consecuencia un resultado inesperado.