En contraste al año pasado, California carecerá de lluvia este invierno

La falta de tormentas invernales podría conllevar escasez de agua en la primavera
En contraste al año pasado, California carecerá de lluvia este invierno
Las montañas de California alcanzaron su nivel más bajo en la capa de nieve acumulada en los últimos 500 años durante el 2015.
Foto: Archivo / La Opinión

El pronóstico del tiempo en Los Ángeles entre Navidad y Nochevieja pinta cielos parcialmente nublados o soleados, con máximos de 60 y 70 grados.

Esto, señala Los Angeles Times, forma parte de una tendencia climática en el sur de California, donde en los últimos siete años las temperaturas máximas durante el otoño han aumentado y cada vez llueve menos. De hecho, este octubre y noviembre fueron los meses más cálidos que se han registrado en 122 años.

En promedio, el centro de Los Ángeles recibe más de una pulgada de lluvia en noviembre y más de dos en diciembre. Pero este año, solo cayó una centésima de pulgada de lluvia en noviembre, al igual que en diciembre.

Asimismo, tampoco se esperan tormentas significativas en San Francisco durante la próxima semana.

San Francisco ya está cerca del punto medio de su temporada de lluvias. Típicamente, la ciudad recibe 11.83 pulgadas para ese entonces, la mitad del promedio anual de 23.65 pulgadas. En lo que va de diciembre, la ciudad ha recibido solo 0.15 pulgadas de lluvia.

Las condiciones secas son, en parte, responsables de la peor temporada de incendios registrada en California. La baja humedad y la falta de lluvia, yuxtapuestas con fuertes vientos, desataron incendios forestales desde Mendocino hasta San Diego este otoño. En el norte del estado, murieron al menos 40 personas y más de 10,000 casas se calcinaron. En el sur, el incendio de Thomas en los condados de Ventura y Santa Bárbara se convirtió en el mayor incendio de la historia de California.

Además de los siniestros, los meteorólogos dicen que si la tendencia continúa, California podría ver una capa de nieve muy ligera en la Sierra Nevada, la cual es una fuente clave de agua para el estado durante la primavera y el verano, cuando se derrite para mantener los ecosistemas, los suministros de agua municipales e industriales, la agricultura y la energía hidroeléctrica.