Grupo bipartidista del Senado anuncia “acuerdo en principio” para resolver DACA

El comentario de Trump sobre "países mierderos" amparados al "TPS" se volvió viral y aumentó las tensiones respecto a las negociaciones de "DACA"
Grupo bipartidista del Senado anuncia “acuerdo en principio” para resolver DACA
Donald Trump.
Foto: EFE/ Michael Reynolds

WASHINGTON—Las negociaciones para legalizar a los “Dreamers”, que arrancaron desde que la Administración Trump desmanteló “DACA” en septiembre pasado, lograron un importante avance este jueves, con el anuncio de un “acuerdo de principios” que necesitará el aval de la Casa Blanca.

Los seis senadores que lideran las negociaciones, dos de cada partido, emitieron un comunicado conjunto en el que anunciaron un “acuerdo en principio” que aborda las cuatro áreas consensuadas con la Casa Blanca:  el “Dream Act” para legalizar a los “Dreamers”; seguridad fronteriza; la “lotería de visas”, y el sistema de visas de reunificación familiar.

“Estamos trabajando para recabar apoyo para ese acuerdo en el Congreso”, dijeron en el comunicado los senadores demócratas, Dick Durbin, Bob Menéndez y Michael Bennet, y los republicanos Lindsey Graham, Jeff Flake y Cory Gardner.

Durbin y Graham son coautores del “Dream Act”, una de varias iniciativas para resolver el caos generado tras el desmantelamiento del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012.

En la Casa Blanca, sin embargo, la portavoz Sarah Sanders trató de minimizar las expectativas sobre un acuerdo antes del próximo 19 de enero, cuando el gobierno federal agote sus fondos.

“No se ha llegado a un acuerdo todavía. Sin embargo, pensamos que podemos lograrlo”, afirmó Sanders.

La portavoz presidencial calificó como un buen “punto de arranque” el proyecto de ley “Securing America’sa´s Future”, presentado ayer por cuatro líderes conservadores de la Cámara de Representantes, que va más allá de las cuatro áreas acordadas el martes pasado.

La iniciativa de 24 puntos, liderada por el presidente del Comité Jurídico de la Cämara de Representantes, Bob Goodlatte, incluye medidas contra las “ciudades santuario”, criminaliza la presencia ilegal en EEUU, e impone el uso obligatorio de “E-Verify” para frenar la contratación de trabajadores indocumentados, entre otros.

Preguntada sobre las “píldoras venenosas” de esa medida que podrían hundir un acuerdo, Sanders replicó que “se trata de una negociación”  y la Casa Blanca ya presentó sus puntos “no negociables”.

Países mierderos

Varios de los legisladores que se reunieron con el presidente Donald Trump el martes pasado se reunieron hoy otra vez con él en el Despacho Oval para dar seguimiento al diálogo.

Este diario confirmó con una fuente demócrata presente en la reunión que Trump se molestó cuando fue presionado respecto al restablecimiento del “Estatus de Protección Temporal” (TPS), que ampara a diez países de Asia, Africa y América Latina y que su gobierno ha venido desmantelando desde el año pasado.

“¿Por qué es que toda esta gente de países mierderos se está viniendo acá”, se quejó Trump, quien además sugirió que EEUU debería alentar la inmigración de países como Noruega.

Trump hizo esos comentarios después de que Durbin propuso que, a cambio de reducir por la mitad las 50.000 visas anuales dentro de la “lotería de visas”,  las 25,000 restantes se repartieran entre los países amparados al “TPS”.

Un portavoz de la Casa Blanca, Raj Shah, emitió una extensa declaración escrita en la que nunca negó los comentarios vulgares de Trump, pero sí defendió a rajatabla su postura en contra de la lotería de visas y la inmigración en cadena que, aseguró, amenazan la estabilidad económica y la seguridad nacional de EEUU.

“Ciertos políticos en Washington prefieren luchar por países extranjeros, pero el presidente Trump siempre luchará por el pueblo estadounidense… sólo aceptará un acuerdo de inmigración que adecuadamente aborda el sistema de lotería de visas y migración en cada -dos programas que perjudican a nuestra economía y permiten la entrada de terroristas a nuestro país”, dijo Shah.

“Como otras naciones que tiene inmigración con base a méritos, el presidente Trump está luchando por soluciones permanentes que hagan más fuerte a nuestro país al dar la bienvenida a quienes contribuyen a nuestra sociedad, hacen crecer nuestra economía y se integran a nuestra gran nación”, puntualizó.

Con algunas excepciones como los republicanos Mario Díaz Balart e Ileana Ros-Lehtinen, ambos de Florida y con gran población de tepesianos”, lo que promueven una solución para el “TPS” son los demócratas.

El incidente en el Despacho Oval pronto se volvió viral, desató el rechazo de los demócratas y activistas pro-inmigrantes,  y opacó las negociaciones en curso.

Un acuerdo bajo llave

Poco se sabe de los detalles del acuerdo marco, pero durante varias semanas los demócratas han venido exigiendo que el “Dream Act” se incluya en un eventual acuerdo presupuestario, aunque esa idea ha sido rechazada por los republicanos.

El Congreso aún no da visos de un acuerdo presupuestario para evitar un cierre del gobierno el próximo 19 de enero.

Aunque la bancada demócrata ha dicho que estarían dispuestos a hacer concesiones respecto a algunos asuntos de la seguridad fronteriza –menos el muro-, ésta se opone tajantemente a la serie de medidas presentadas ayer por Goodlatte, y los legisladores Raúl Labrador, Michael McCaul, y Martha McSally.

Esa medida ofrece alivio a los “Dreamers”  mediante un permiso renovable, sin una vía rápida hacia la legalización y, para la mayoría de grupos pro-inmigrantes, su objetivo es torpedear las negociaciones.

Es que la postura del “muro o nada” del ala más conservadora del Partido Republicano se ha convertido en un grito de guerra de los conservadores en las negociaciones para proteger a los “Dreamers”, sin que los partidos tengan consenso sobre qué significa “seguridad fronteriza” y cómo lograrla.

El debate de ahora refleja buena parte del ambiente hostil que también atravesó el país durante las negociaciones de la llamada “ley del muro” de 2006, promulgada durante la presidencia de George W. Bush.

En esa ocasión, la medida fue aprobada por 80-19 en el Senado, incluso con el voto de demócratas como los entonces senadores Barack Obama, Hillary Clinton, y Joe Biden.

En declaraciones a este diario, Lynn Tramonte, subdirectora de “America’s Voice” dijo que aunque se desconocen los detalles del acuerdo, éste tiene que ser bipartidista y libre de medidas que conducen a un callejón sin salida. 

“No sabemos todos los detalles de lo que los senadores discutieron con la Casa Blanca, pero sabemos que en toda negociación tú das algo y recibes algo… instamos al presidente a tener cuidado de los desvíos y los caminos que no llevan a ninguna parte”, aconsejó.

Trump afronta un momento coyuntural: apoya una solución razonable o se deja convencer por asesores ultraconservadores como Stephen Miller, y fracasa, según Tramonte.

Activistas de la comunidad fronteriza se hicieron eco del llamado a un acuerdo que proteja a los “Dreamers” sin condiciones.

En ese sentido, activistas del movimiento de los “Dreamers” y sus aliados realizarán una protesta en El Paso (Texas) el próximo sábado para rechazar cualquier acuerdo que ponga en peligro la reunificación familiar, militarice la frontera y atropelle los derechos de los inmigrantes.

La protesta, organizada por “Border Dreamers Alliance” y la “Border Network for Human Rights” servirá para exigir la aprobación de un “Dream Act” sin condiciones.

Sin embargo, durante un foro sobre el polémico muro fronterizo, organizado por la Institución Brookings, el legislador demócrata por Texas, Henry Cuéllar, dijo hoy que, a su juicio, las negociaciones no arrojarán un “Dream Act limpio”.

La seguridad fronteriza, en vez de un costoso muro,  tiene que incorporar más personal en los puertos de entrada, más recursos y más tecnología de punta, dijo Cuéllar.