Beneficiarios de DACA afrontan con angustia este 5 de marzo

Unos 700,000 jóvenes indocumentados viven sin saber hasta cuándo seguirá vigente
Beneficiarios de DACA afrontan con angustia este 5 de marzo
Jóvenes activistas se manifiestan a favor de un "DREAM Act" en el congreso de Estados Unidos.
Foto: Captura de Pantalla / @unitedwedream

Aunque hoy se cumple el plazo del presidente Donald Trump para cerrar la Acción Diferida (DACA), el programa sigue vivo para casi 700,000 jóvenes  indocumentados que viven la angustia de desconocer hasta cuándo seguirá vigente y si mientras tanto pueden ser detenidos o perder su permiso de trabajo.

Desde septiembre de 2017, los amparados de DACA enfrentaron una tensa cuenta regresiva que se suponía terminaría este 5 de marzo, pero la decisión de un juez de California le quitó su valor de ultimátum cuando ordenó al Gobierno restablecer el amparo, decisión similar a la que tomó semanas más tarde un juez de Nueva York.

Y la decisión del Tribunal Supremo de no atender la apelación del Gobierno sobre el fallo de estos jueces convirtió la fecha en un símbolo de que la batalla aún se libra en el Congreso y con el propio Gobierno.

El cartel de un manifestante le exige al presidente Trump “reparar lo que (él) quebró”. (Foto: Captura de Pantalla/@unitedwedream)

 

“No puedo decir que las decisiones de las cortes han sido algo malo, pero le restó urgencia al Congreso de resolver este problema y nos vuelve a dejar en el limbo“, asegura Angélica Villalobos, madre de cinco hijos que vive en Oklahoma y es beneficiaria de DACA.

En estos seis meses Villalobos, de 33 años, repartió su tiempo entre presionar al Congreso para que aprobara una ley “limpia” que protegiera a los “soñadores” sin castigar a ningún otro grupo de inmigrantes y preparar un “plan b” por si no se lograba un acuerdo y su familia tenían que enfrentar la separación.

Tristemente el mayor avance que la inmigrante mexicana hizo fue en la preparación para una posible deportación. Tuvo que otorgar un poder a su hija, que recién cumplió los 18 años, para que pueda hacerse cargo de sus cuatro hermanos por si ella o su esposo, también amparado por DACA, son arrestados por Inmigración.

“Mi hija también tuvo que cambiar los planes de a qué universidad va a asistir, pues tiene que quedarse cerca de la ciudad. En estos seis meses tuvo que madurar más rápido, como mis otros hijos”, asegura Villalobos.