Empresaria mexicana rechaza comprar la compañía Weinstein y la condena a la bancarrota

Maria Contreras-Sweet canceló la compra de forma repentina.
Empresaria mexicana rechaza comprar la compañía Weinstein y la condena a la bancarrota
Harvey Weinstein.
Foto: Archivo / Getty Images

El futuro de la productora The Weinstein Company -fundada por los hermanos Harvey y Bob Wenstein en 2005 y responsable de algunos de los títulos cinematográficos más exitosos en taquilla de los últimos tiempos- vuelve a pender de un hilo después de que el segundo intento de vender la sociedad en el transcurso de tres semanas haya resultado una vez más infructuoso. Ha sido la propia Maria Contreras-Sweet, una de las empresarias que forman parte del consorcio que iba a hacerse con la propiedad, la que ha dado a conocer la noticia a través de un comunicado en el que se alude a cierta “información decepcionante” como principal motivo de la repentina cancelación del proceso.

“Todos nosotros hemos trabajado con la mayor dedicación en una transacción con la que pretendíamos hacernos con los activos de The Weinstein Company. Sin embargo, tras firmar el acuerdo y pasar a la fase de diligencias para la confirmación del proceso hemos recibido información muy decepcionante sobre la viabilidad de la operación. Como resultado, hemos decidido cancelar y poner fin a esta transacción”, reza la nota emitida por Contreras-Sweet sobre la decisión tomada tanto por ella como por sus socios, el millonario Ron Burkle y la firma de inversiones Lantern Capital.

Como informa el portal de noticias Deadline, el inesperado cambio de parecer de los compradores se habría producido después de que estos descubrieran que la empresa acumulaba deudas millonarias de las que no habían sido informados a su debido tiempo, concretamente 27 millones de dólares en obligaciones residuales y participaciones compartidas en los beneficios, 20 millones en pagos a cuenta y otros 17 millones en indemnizaciones ligadas a procesos de arbitraje comercial.

El fatídico desenlace de esta segunda operación para el trasvase de los activos de The Weinstein Company implicará, muy probablemente, que la empresa retome la solicitud que ya había iniciado semanas atrás para oficializar su situación de bancarrota y que solo fue suspendida cuando el consorcio liderado por Contreras-Sweet hizo pública su intención de hacerse con la empresa.

La debacle económica de la que fuera una de las productoras más poderosas de Hollywood, tanto como la de su antiguo director gerente y otrora ‘rey midas’ de la industria cinematográfica, supone un evidente daño colateral de la propia caída en desgracia de Harvey Weinstein, ya que su situación financiera empezó a resentirse justo cuando salieron las primeras acusaciones de acoso y abusos sexuales contra el productor.

En ese sentido, el golpe de gracia que habría terminado de sumir a la compañía en semejante crisis -como reconocían fuentes internas de la empresa- reside en la denuncia que contra ella interpuso la fiscalía de Nueva York a principios del mes de febrero, en la que se alegaba que la sociedad había “fallado estrepitosamente” a la hora de cumplir la normativa estatal en materia de protección de los trabajadores en base a los testimonios ofrecidos por algunas de las víctimas del “carácter depredador” del productor.