Arrecian balaceras entre indígenas en Chiapas por los sistemas de gobierno

La lucha de poder de los partidos políticos en Oxchuc ha trastocado los derechos de usos y costumbres
Arrecian balaceras entre indígenas en Chiapas por los sistemas de gobierno
El gobierno de Chiapas condenó la violencia en Oxchuc.
Foto: PEDRO PARDO/AFP / Getty Images

MEXICO.- Un pequeño poblado indígena tseltal en Chiapas, Oxchuc, representa actualmente —tras varios enfrentamientos armados, casas quemadas y varias muertes— el extremo al que puede llegar la descomposición social por los abusos del sistema político que actualmente no tiene controles efectivos para los alcaldes.

El pasado 24 de febrero, en la cabecera municipal, tres grupos armados -ligados a la presidenta municipal depuesta Gloria Sánchez- atacaron a rebeldes inconformes  con el sistema de partidos (a los que califican de corruptos y dictatoriales) y buscan desde octubre de 2015 cambiarse legalmente al sistema de usos y costumbres que no da cuentas a los partidos políticos, sino a una asamblea local.

Gabriel Méndez López, representante de la Comisión Permanente por la Paz y la Justicia Indígena de Oxchuc, Chiapas, cuenta que los agresores llevaban armas de fuego y ellos sólo podían responder con resorteras, cohetes y piedras por lo que murieron tres disidentes: Obidio López, Víctor Santiz y Francisco Méndez. Además, hubo un sobreviviente y varios heridos.

“No hay cómo olvidar ese día: primero cayeron mis compañeros a unos metros de mi y luego me toca un balazo, un roce en el costado que me deja siete días hospitalizado, recibiendo amenazas del gobierno’’, recuerda.

“Nuestro crimen fue defender nuestras raíces, pedir que se respetara la forma histórica que tenemos de organizar nuestro gobierno’’, advirtió en conferencia de prensa.

La comunidad denuncia que la lucha de poder de los partidos políticos en Oxchuc ha trastocado los derechos de usos y costumbres , ha impuesto divisionismo y confrontación. Particularmente porque tanto el Partido Verde, como el PRI, PAN, PRD y hasta Morena —dicen— no han hecho otra cosa que aprovecharse de la gente para tener el control de la zona.

Por ello la edil Sánchez fue expulsada de la comunidad. Ella, y su marido, Norberto Santiz, habían mantenido un cacicazgo político de tres lustros y hoy son los principales acusados de las agresiones.

El gobierno del estado de Chiapas condenó “enérgicamente’’ los hechos en Oxchuc, y llamó a las partes enfrentadas a llegar a acuerdos, pero no se pronunciaron sobre la petición de autonomía del municipio cuya población es 98% indígena y es avalada por la Organización Internacional del Trabajo .

Los autonomistas han hecho denuncias ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Comisión Nacional de Derechos Humanos para empujar su caso que los lleve a autogobernarse, como ocurre en 38 municipios que ganaron esta lucha a través del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que se levantó en armas en 1994.