Kendall y Kylie Jenner fueron acusadas de ser “mala paga”

Amenazaron con desalojarlas, pero todo terminó de una manera diferente
Kendall y Kylie Jenner fueron acusadas de ser “mala paga”
Kendall Jenner se desnudó.
Foto: Neilson Barnard / Getty Images

Por si no tuvieran suficiente con el sinfín de rumores que sobre ellas circulan a diario en su condición de estrellas del mundo del espectáculo, las hermanas Kendall y Kylie Jenner fueron acusadas recientemente de haberse retrasado sistemáticamente con los pagos del alquiler de sus oficinas de Nueva York, hasta el punto de acumular notables deudas que les habría llevado incluso a recibir una orden de desahucio a mediados del pasado mes de febrero.

Sin embargo, la inmobiliaria encargada de gestionar el arrendamiento de dichas oficinas, la misma que provocó indirectamente el escándalo mediático que ha retratado a las hijas de Kylie Jenner como unas morosas poco fiables, ha emitido ahora un comunicado para pedirles disculpas públicamente y, sobre todo, para aclarar que la supuesta deuda contraída no era más que el resultado de un gravísimo error contable.

“Hubo un claro problema de comunicación debido a un cambio en la emisión de las facturas, y todo ello ha causado una desafortunada confusión. Desde aquí queremos pedir disculpas a Kendall y Kylie por la mala prensa que haya podido recibir su marca por culpa de este fallo”, ha explicado la firma en una nota publicada por el portal de noticias TMZ.

En un principio, la citada compañía reclamó a las hermanas pequeñas de Kim Kardashian el pago de más de 57.000 dólares que habrían acumulado a lo largo de varios meses, una medida previa a la emisión de la mencionada orden de desahucio que finalmente no tendrá que aplicarse. Sin embargo, ahora la empresa se ha apresurado a la hora de describir a las Jenner como dos inquilinas de comportamiento intachable.

“Siempre han sido muy respetuosas y cumplidoras en lo que a su relación contractual con nosotros se refiere”, cierra el comunicado con el que la inmobiliaria ha querido dar por zanjada la polémica.