Santa Ana sopesa demanda contra el condado de Orange ante crisis de personas sin hogar

Después de ser desplazados, cientos de personas no tienen a donde ir
Santa Ana sopesa demanda contra el condado de Orange ante crisis de personas sin hogar
Víctor Manuel Casillas Rodríguez y sus tres hijos fueron desalojados del río de Santa Ana en febrero.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

La ciudad de Santa Ana, ubicada dentro del condado de Orange en el sur de California, sopesa presentar una demanda ante su respuesta a la crisis de personas sin hogar.

Durante décadas, ciudades como Santa Ana y Fullerton han llevado el peso del problema. De hecho, de las aproximadamente 4,800 personas desamparadas que residen en el condado, la mayoría de ellas vive en Santa Ana. En entrevista con la radioemisora KCRW, el periodista Gustavo Arellano señaló que esto se debe en parte a que las autoridades de las ciudades más adineradas—tales como Laguna Niguel y Huntington Beach—tienen la costumbre de recoger a las personas sin hogar y dejarlas en ciudades adyacentes, especialmente en Santa Ana.

Despues de que el juez David O. Carter ordenó la remoción de las personas sin hogar del Centro Cívico y la Plaza de las Banderas de Santa Ana, la Junta de Supervisores del condado indicó que había espacio para proporcionarles alojamiento temporal en Irvine, Laguna Niguel y Huntington Beach. Sin embargo, después de que los residentes de esas ciudades se manifestaron contra las viviendas y sus ayuntamientos amenazaron con demandar al condado, los miembros de la Junta de Supervisores revocaron su decisión.

Cientos de personas se manifiestan  contra las viviendas para personas desamparadas en el condado de Orange.  (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Sumando las personas dezplazadas del Centro Cívico a las personas que fueron removidas del río en Santa Ana en febrero, se estima que la mitad— unas 350 personas— aún no tienen a donde ir.

La demanda que sopesa la ciudad de Santa Ana, informó Arellano, apuntaría a los $186 millones que el condado ha recibido por parte del estado para ayudar a personas que padecen de trastornos de salud mental.

En entrevista con la cadena CBS, el supervisor Andrew Do expresó frustración con quienes se manifestaron contra las viviendas para laspersonas desamparadas. “(Dicen) que son lo peor de lo peor, que todos son asesinos, violadores…(Y preguntan:) ‘cómo se atreven a meterlos en nuestro vecindario’. Entonces, ¿cuál es el adecuado?”, remarcó.


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