Editorial: Hostilidad hacia los inmigrantes

Ni las víctimas de violencia doméstica se salvan de la hostilidad de Sessions
Editorial: Hostilidad hacia los inmigrantes
Muchas mujeres golpeadas temen denunciar a los abusadores.
Foto: Jeff Scott Grace/ La Opinion

La administración Trump cree que hay demasiada gente que pide refugio en EEUU. La solución que está estudiando es deportar a las inmigrantes víctimas de la violencia doméstica.

El secretario de Justicia Jeff Sessions está analizando la pregunta de si la violencia doméstica y sexual deben ser reconocidas como una persecución que justifique la protección de refugiado.

Esta pregunta fue debatida por largo tiempo. El problema es que la respuesta aceptada se opone a la filosofía de expulsar extranjeros. En cuanto a los refugiados, hoy se les quieren poner obstáculos a unos porque dicen que son peligrosos y a otros porque son vulnerables como en este caso.

El camino al reconocimiento de la violencia doméstica como motivo para obtener refugio comenzó en 1985. Entonces la Junta de Apelaciones de Inmigración aceptó indirectamente que la condición de mujer entraba en la definición de los Grupos Sociales Particulares considerados por la Convención sobre Refugiados de 1951 de las Naciones Unidas.

En 2009 culminó con el otorgamiento de asilo a la guatemalteca Rody Alvarado después de 14 años de estudio durante tres administraciones. Alvarado, que huía de su marido, un militar que la golpeaba, no conseguía protección del gobierno ni de la justicia. En esos días también se otorgó asilo a la mexicana conocida como L-R.

Sessions quiere revivir un proceso que fue revisado por demócratas y republicanos que arribaron a la misma conclusión en varias etapas del análisis.

Lo que se busca es cualquier argumento que sirva para el propósito de acelerar deportaciones. Una muestra de la ilegalidad de esta estrategia del Departamento de Justicia fue el rechazo hace unos días por la Corte Suprema de la exageración de los delitos cometidos por inmigrantes utilizada para deportarlos.

No ayuda tampoco a estas mujeres el desinterés mostrado por este gobierno hacia ellas. Sigue vacante el cargo principal en la Oficina de Violencia contra la Mujer en el Departamento de Justicia y se redujo el presupuesto y cambió el origen de sus fondos. En vez de seguir su asignación fija individual, ahora depende del Fondo para Víctimas del Crimen que se recauda con penalidades y multas.

La Casa Blanca falló en mostrar un compromiso firme en el combate a la violencia doméstica con el caso del asesor Rob Porter que renunció por golpear a sus exesposas.

En cambio, el Presidente misógino que reconoció toquetear mujeres, declaró abril como el mes de Conciencia sobre el asalto sexual.

La hostilidad de Sessions hacia los inmigrantes es incesante. La antipatía a las políticas que protegen a la mujer de la discriminación, la violencia y sus derechos reproductivos es constante. La combinación de ambas es brutal.

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