México: violencia electoral reprobable

México: violencia electoral reprobable
El ambiente electoral en México se ha tornado excesivamente violento.
Foto: Archivo / Getty

El ambiente político en México no sólo está enrarecido sino que se ha tornado excesivamente violento. Desde el pasado 8 de septiembre, fecha en la que se inicio el proceso electoral, han sido asesinados al menos 88 políticos y candidatos a distintos puestos de gobierno, lo que representa la cifra más alta de la historia contemporánea.

La lista, según la firma consultora Etellekt, incluye a representantes de todos los colores y partidos y es, sin duda, un síntoma tanto de la violencia que en general vive el país como de la polarización política que enfrenta de cara a las elecciones presidenciales que tendrán lugar el 1 de julio.

Gran parte del enfrentamiento verbal se produce en las redes sociales. Éstas se encuentran plagadas de insultos, descalificaciones y amenazas entre los distintos sectores que apoyan o rechazan a los distintos candidatos.

En este contexto, el mensaje que retuiteó el periodista Ricardo Alemán sobre personalidades asesinadas por sus propios fanáticos, como John Lennon y Selena Quintanilla, con el comentario personal “ ¡Les hablan!, dirigido a los simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, resultó no solo ofensivo sino irresponsable desde cualquier punto de vista.

El mensaje, por fortuna, recibió un rechazo prácticamente generalizado. Aunque Alemán, columnista de Milenio y conductor hasta hace unos días de un programa televisivo, trató de minimizar el hecho al calificarlo como un simple “juego de palabras” que mantenía con un grupo de seguidores de AMLO, fue despedido de Televisa. Y no solo eso, nadie salió a defenderlo. Por el contrario, intelectuales, políticos y periodistas de diversas tendencias y corrientes de pensamiento condenaron la acción porque están conscientes de la gravedad de utilizar cualquier tipo de foro o plataforma para promover la violencia.

No se trata, desde luego, de coartar la libertad de expresión sino de ejercerla con responsabilidad, especialmente desde la trinchera de quienes ejercemos el periodismo.

Tenemos que recordar que las palabras no son solamente sonidos que emitimos y que se los lleva el viento. Pese a la ligereza con la que muchos las usan, las palabras son una herramienta fundamental para comunicarnos con los demás. Son indispensables para entender el mundo que nos rodea y son en gran medida el reflejo de lo que somos, de lo que pensamos y de nuestro valor como seres humanos.

En este sentido, el error garrafal que cometió Alemán debería servirnos a todos como una advertencia del peligro que encierran las agresiones verbales. En las democracias debe haber pluralidad de opiniones y es sano y deseable disentir y discutir. Pero lo que no se vale y se debe condenar siempre es la incitación a la violencia. México ya ha sufrido demasiado por esta causa.