Abogados ven más acusaciones de pandillerismo a jóvenes migrantes con cuestionables pruebas

Cada vez son más los casos de membresía pandilleril que se están usando para negar beneficios o deportar a jóvenes. Alegan que a menudo no hay pruebas sólidas en su contra.

Tanto Trump como Sessions se han referido en más de una ocasión a la migración de menores centroamericanos como un peligro pandilleril.
Tanto Trump como Sessions se han referido en más de una ocasión a la migración de menores centroamericanos como un peligro pandilleril.
Foto: NICHOLAS KAMM / AFP / Getty Images

La pasada semana,  un juez federal en Seattle prohibió al gobierno de Trump retirar el estatus de DACA al dreamer de Seattle Daniel Ramírez Medina pero, además, dictó que la Agencia de Inmigración y Aduanas había mentido al insistir que Ramírez era pandillero a pesar de haber presentado “cero” pruebas sobre el particular.

En otras palabras, un juez federal dictó que ICE acusó al joven dreamer, falsamente, de ser pandillero para quitarle su DACA e intentar deportarlo.

Daniel, al parecer, no es el único joven inmigrante que está enfrentando esta situación.

Un sondeo nacional de abogados de inmigración dado a conocer este martes por expertos del Immigrant Legal Resource Center en California (ILRC), reveló que cada vez son más los jóvenes migrantes acusados de pandillerismo en circunstancias cuestionable y con pruebas débiles – en muchos casos la palabra única de un policía escolar, o una foto de Facebook.

La simple acusación de pandillerismo, que está afectando principalmente a menores centroamericanos -aunque Daniel es mexicano- puede cerrar todas las puertas legales y poner a los menores en una situación en la que lo único inminente es pasar una detención prolongada y luego, la deportación al país de donde originalmente escaparon, explica el reporte.

Lo irónico es que, en la mayoría de los casos, estos jóvenes escaparon de sus países huyendo del reclutamiento pandilleril o de amenazas de estos grupos.

En el sondeo participaron 73 abogados de 21 estados y DC. Las dos terceras partes de ellos ofrecen sus servicios sin costo a menores migrantes. El resto son abogados privados o una combinación de ambos.

Pocos días antes de publicarse el resultado de esta investigación, el presidente Donald Trump generó una discusión nacional al decir que Estados Unidos está expulsando a “verdaderos animales“, refiriéndose a pandilleros de la Mara Salvatrucha o Ms-13.

El comentario, sin embargo, se realizó durante una reunión con partidarios suyos provenientes de California que protestaron contra la Ley Santuario del estado, una legislación cuyo objetivo no es proteger a criminales, aunque el gobierno de Trump así la define.

Tanto Trump, como el procurador Jeff Sessions, han hecho lo posible por vincular la migración centroamericana de adolescentes y niños así como familias, con un peligro de pandillerismo y con la Mara Salvatrucha.

“Estamos trabajando con DHS y HHS (Dept de Salud y Servicios Humanos) para examinar el tema de los menores no acompañados y la explotación del programa por pandilleros que vienen a este país como lobos vestidos de ovejas“, dijo Sessions recientemente.

Pero de acuerdo a la evidencia presentada por este sondeo y por los abogados migratorios, el gobierno de Estados Unidos no sólo se está enfocando en pandilleros de la Ms-13, sino también haciendo todo lo posible por acusar a cualquier menor migrante de serlo, con las mínimas pruebas disponibles.

“Las acusaciones de pandillerismo contra jóvenes migrantes están en aumento”, concluye el sondeo. “Las víctimas son principalmente jóvenes latinos y la evidencia presentada en corte, si es que presentan alguna, a menudo se reduce a la acusación de un único individuo y fotos del joven en sus medios sociales, en la que aparezcan con gorras, zapatos o ropa relacionada con algunos equipos deportivos, interpretadas como relativas al pandillerismo.

En el caso de Daniel Ramírez, por ejemplo, la excusa inicial para su arresto fue un tatuaje que incluye las letras LA Paz, BCS (de donde Ramírez es originario) y que el gobierno aseguró era una pandilla. También alegaron que este había confesado “andar con pandilleros”, pero luego ante la corte se vio que alterado un reporte oficial para declararlo como tal.

Los abogados entrevistados para el sondeo “se mostraron preocupados porque la evidencia usada por el gobierno para probar que un menor era pandillero no tenía transparencia ni confianza…en algunos casos eran simples anotaciones de alguien como un agente de inmigración o policía escolar…o las respuestas a preguntas como “¿qué sabes de las pandillas?” o el uso de ciertas marcas que a menudo son populares entre los jóvenes latinos, como los zapatos Nike Cortez o las gorras de LA Lakers or Chicago Bulls.

La determinación de “pandillerismo”, cierta o no, está siendo usada para negar beneficios migratorios como SIJS o Visa U, o incluso residencial legal, obligar al arresto del joven y a su deportación.