10 razones por las cuales no debes tocar la panza a una embarazada

Uno de los gestos más habituales es tocar la barriga a una embarazada para desear suerte y contagiarse de ella
10 razones por las cuales no debes tocar la panza a una embarazada
La reimplantación de tejido ovárico permite a las mujeres recuperar su menstruación y tener la oportunidad de quedar embarazadas a cualquier edad.
Foto: Getty Images

El embarazo es un estado de alegría para muchas mujeres y parejas, pero no hay que olvidar que también es un período difícil.

Durante los nueve meses que dura la gestación, todo se siente que cambia, está distinto. Tanto por dentro como por fuera. Cambia nuestro cuerpo, pero también cambia nuestro espacio.

Sorprendentemente, uno de los cambios más notables que acompaña al embarazo es la total indiferencia del resto de personas hacia el espacio personal de la embarazada.

Todos intentan tocar la barriga, pensando que da suerte. Pero no es así.

Aquí van 10 razones por las cuales no se debe tocar a una embarazada.

1. Es deshumanizante.

Las mujeres embarazadas siguen siendo mujeres, son personas, y todavía existe algo llamado autonomía del cuerpo. No caminarías hasta una mujer no embarazada y comenzaría a frotarle la barriga, ¿verdad? Imagina que hicieras eso en el trabajo, te darían un curso obligatorio contra el acoso. Sin embargo, por alguna razón, en el momento en que las personas descubren que tienes un bebé en camino, piensan que tocarte la panza es lo que deben hacer.

2. Empeora el ánimo.

Las mujeres embarazadas, especialmente las que están en etapas avanzadas, ya se sienten hiper-visibles. Cuando está embarazada, parece que todo lo que hace o dice es una fuente de escrutinio. Lo último que quieren es atraer más atención.

3. Es arriesgado.

Si has visto una película de zombies, sabes que solo porque eres asintomático no significa que no seas portador. Lo mismo es cierto para pequeños virus e infecciones desagradables. Las temporadas de gripe y resfriado nos han estado golpeando duramente durante los últimos años. Lo último que se quiere hacer es propagar los gérmenes a una madre y a su bebé.

4. Podría desencadenar un colapso.

Alcanzar y tocar automáticamente el vientre de una persona embarazada también puede causar daños mentales involuntarios. La ansiedad social deja a millones de personas incómodas en público. Pero ciertas condiciones como la haphefobia, una aversión extrema a ser tocada, pueden causar que un simple contacto lleve a un colapso. Recuerda, algunas personas viven con discapacidades físicas y mentales. No asuma que cada persona embarazada es neurotípica o alguien con funcionamiento cognitivo “normal”.

5. No estás tocando al bebé.

Todos sabemos que los bebés están en el útero, no en el vientre. Dependiendo de qué tan embarazada esté una mujer, es posible que el bebé aún no esté en el área donde más se notan sus movimientos

6. Es un poco sexista.

Si una madre está esperando un bebé, también su pareja, si la tiene. Si no nos acercamos a él a tocarle su estómago, ¿por qué sí lo hacemos con la mujer?  Muchas embarazadas lo dejan claro, sus cuerpos no son de dominio público.

7. Puede ir en contra de sus creencias.

Dependiendo de la parte geográfica donde hayamos crecido, hemos sido expuestos a determinadas creencias. Algunas tienen que ver con la religión, otras con la superstición.  Algunas de las advertencias hacen referencia al contacto con extraños, ya que la energía puede dañar al nonato. Algo sobre espíritus malignos y malas intenciones que afectan al bebé.

Por eso, mejor mantener las manos fuera.

8. Aunque también sea tu bebé, no tienes permiso para tocar.

Muchas parejas asumen que pueden tocar la panza de chica embarazada cuando quieran,  pero no es así. Hay que respetar el estado de ánimo de cada uno en cada momento.

9. No es tu cuerpo.

Esta razón es bastante fácil: su cuerpo, sus reglas. Si una embarazada no quiere que la toques, no hay más que decir.

10. Porque dije “NO”.

Esta es la razón que engloba al resto. Y es la más importante. No hay explicación que añadir, si una embarazada no quiere ser tocada por amigos, familiares o desconocidos, respétalo. Es su espacio personal.