Congreso sigue dividido y sin rumbo claro sobre futuro de política migratoria

La Casa Blanca responde a denuncias contra redadas y separación de familias: no quiere la separación familiar pero sí que se respeten las leyes
Congreso sigue dividido y sin rumbo claro sobre futuro de política migratoria
Foto: ice.gov

WASHINGTON— El Congreso, bajo control republicano, continuó este jueves sin consenso y sin rumbo claro sobre el futuro de los “Dreamers” o de la política migratoria en general, mientras los demócratas y activistas pro-inmigrantes exigieron un fin a la práctica de las redadas y separación de familias.

Aunque los republicanos salieron de una reunión a puerta cerrada con optimismo sobre un posible acuerdo sobre DACA en los próximos días –el legislador de Florida, Carlos Curbelo, dijo que el anuncio de un acuerdo es inminente-, fuentes legislativas aseguraron esta tarde a este diario que “no hay consenso”.

“Para los demócratas, eso es buena noticia, porque lo más probable es que los republicanos quieran aprobar una medida draconiana como la del congresista Bob Goodlatte, que nosotros rechazamos”, dijo una fuente legislativa demócrata, que pidió el anonimato porque no está autorizada para hablar de las deliberaciones en el Congreso.

Otra fuente, allegada a las negociaciones, confirmó que, a su juicio, lo más probable es que no vaya a ocurrir nada en el campo migratorio este año.

Es que el Partido Republicano sigue fragmentado entre los más conservadores, que exigen “mano dura” y cero clemencia con los inmigrantes indocumentados, y aquellos de corte moderado que apoyan al menos la legalización de los “Dreamers” pero a cambio de más componentes para la seguridad fronteriza.

Una medida bipartidista, conocida en inglés como “discharge petition”,  para obligar a la Cámara de Representantes a programar un voto sobre inmigración aún necesita tres firmas –de un total de 218- para lograr la meta.

Pero el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, repitió en rueda de prensa su postura de que no someterá a voto ninguna medida que no tenga el apoyo de la Casa Blanca.

“Lo que acordamos fue que los cuatro pilares (del plan migratorio de la Casa Blanca) es un buen punto sobre el que podemos cerrar filas. No tenemos desacuerdo sobre esos cuatro pilares, y lo que estamos haciendo es buscando consenso sobre cómo abordarlos”, afirmó Ryan.

Sin embargo, Ryan omite que, en realidad, su partido está lejos de lograr consenso sobre el plan de Trump –que ya fue rechazado por el Senado en febrero pasado- y tampoco habla con una sola voz en torno al futuro de los “Dreamers”, aún si algunos republicanos apoyan su legalización.

“Hay desacuerdo sobre todo”, confirmó el congresista republicano por Florida, Mario Díaz Balart.

Así, por ejemplo, el grupo ultraconservador en la Cámara Baja, “Freedom Caucus”, negó las afirmación del congresista republicano por California, Jeff Denham, de que puso sobre la mesa una oferta para proteger a los “Dreamers”.

Exigen fin a redadas y separación de familias

Del otro lado del debate migratorio, líderes demócratas del Congreso y activistas pro-inmigrantes exigieron hoy nuevamente un cese a las redadas y a la separación de familias, al asegurar que esas operaciones terminan perjudicando a los propios estadounidenses.

Pero, en declaraciones a este diario, una portavoz de la Casa Blanca, Helen Aguirre Ferré,  afirmó que “la Administración no desea que haya separación familiar ni mucho menos; lo que el gobierno desea es que se respeten las  leyes migratorias”.

La Administración “ha estado buscando un camino hacia una reforma migratoria que incluya seguridad fronteriza, y buscamos un convenio en el que se respeten las leyes migratorias”, agregó Aguirre Ferré, al señalar que quiere un acuerdo bipartidista del Congreso y “un proyecto de ley que el presidente pueda firmar”.

El legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, lideró una carta de 42 congresistas para que la Administración Trump explique una reciente redada en un planta empacadora de carnes en Bean Station (Tennessee), la mayor realizada en un sitio de empleo en una década.

La carta exige detalles sobre la redada y urge al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a que tome medidas para resguardar los derechos al debido proceso de los atrapados en las redadas.

Gutiérrez se sumó a un foro de familias y activistas pro-inmigrantes, organizado por la Coalición para los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados de Tennessee (TIRRC), para condenar las redadas recientes en Ohio, Iowa y Tennessee, y la práctica de separar a padres de sus hijos en la frontera sur.

Stephanie Teatro, co-directora ejecutiva de TIRRC, afirmó que “las familias inmigrantes están bajo acecho en todos los rincones del país, pero seguiremos luchando por ellas y por sus derechos y dignidad”.

“El Congreso tiene que exigir rendición de cuentas a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), incluso suprimir fondos si es necesario, porque es una agencia que está aterrorizando a las comunidades en todo el país”, afirmó.

Respecto a la inacción del Congreso, Teatro consideró que los legisladores “están divorciados de la realidad del pueblo estadounidense, que no está de acuerdo con estas drásticas y duras medidas que perjudican a la comunidad, perjudican a la economía, y contravienen nuestros valores”, enfatizó.

Por su parte, Alberto, un inmigrante de Oaxaca (México) estuvo entre los 97 que quedaron atrapados en la redada de Tennessee el pasado 5 de abril y fue enviado a un centro de detención por más de un mes.

No quiso dar su apellido ni demás información personal para proteger su caso pendiente, pero afirmó que la redada robó la tranquilidad al poblado de Morristown, donde antes “la gente salía a pasear con sus hijos, y ahora ya nada es lo mismo”.

“Acá uno sufre mucho. Todos los que fuimos detenidos, llevamos mucho tiempo en EEUU, y somos padres de ciudadanos americanos que merecen respeto… nuestros hijos quedan con miedo“, dijo a este diario Alberto, padre de tres hijos nacidos en EEUU.

“Si me deportan, la familia queda sin sustento… si yo falto la familia está incompleta, tengo que estar con ellos”, dijo.

“Espero que nuestros testimonios no queden en el olvido y que el Congreso haga que paren las redadas y la separación de familias, que están marcando a nuestros hijos y merecen un trato mejor… el Congreso tiene que reformar las leyes y ver la forma de ayudarnos”, puntualizó.