Activistas celebran que derrota de Joe Arpaio lo borra del mapa político en Arizona

Joe Arpaio hizo carrera persiguiendo a inmigrantes indocumentados, y ahora intenta convencer a un tribunal federal a que anule su condena de 2017 por desacato judicial.
Activistas celebran que derrota de Joe Arpaio lo borra del mapa político en Arizona
Joe Arpaio, exalguacil del condado Maricopa
Foto: Joshua Lott / Getty Images

WASHINGTON— Activistas de la comunidad inmigrante celebraron este miércoles la derrota del exalguacil del Condado de Maricopa en Arizona, Joe Arpaio, en su lucha por ganar un escaño en el Senado, lo que prácticamente lo borra del mapa político en el estado.

Arpaio, de 86 años, perdió anoche frente a la congresista Martha McSally en las primarias de Arizona, en las que aspiraba a convertirse en el candidato republicano para reemplazar al senador Jeff Flake en los comicios del próximo 6 de noviembre.

Una vez más los votantes en Arizona han dejado claro su rechazo a las politicas anti-immigrantes del criminal Joe Arpaio. El abrazar públicamente a Donald Trump y sus politicas anti-latinas no fue sufiente para la base republicana en Arizona, y Latino Victory trabajará arduamente para que ningún Joe Arpaio sea elegido a un cargo publico nuevamente”, dijo a este diario Jorge Silva, vicepresidente de comunicaciones del grupo “Latino Victory Project”.

Arpaio mantuvo una campaña centrada en sus conocidas posturas a favor del muro fronterizo y el combate contra los inmigrantes indocumentados, a la vez que prometió ser un “aliado” del presidente Donald Trump.

McSally se enfrentará en noviembre a la congresista demócrata Kyrsten Sinema, pero la última vez que un demócrata ganó el escaño por Arizona en el Senado fue en 1982.  Trump no apoyó oficialmente a ninguno de los precandidatos republicanos, que incluyó también a la exsenadora estatal Kelli Ward.

El escaño por Arizona es clave para los republicanos, que quieren mantener el control de ambas cámaras del Congreso.

El gobernador republicano por Arizona, Doug Ducey, deberá iniciar el proceso para nombrar al senador que reemplazará al fallecido senador John McCain hasta 2020, y Arpaio no figura en la lista de posibles candidatos. 

Activistas de grupos pro-inmigrantes celebraron la derrota de Arpaio con un “¡por fin!” y un “hasta nunca”.

Arpaio “deshumanizó a inmigrantes, se ensañó con los latinos, y trasladó su radicalismo a prominencia nacional, como un actor influyente del Partido Republicano”, dijo el director ejecutivo de America´s Voice, Frank Sharry, quien congratuló a los activistas que lucharon contra “el reino de terror” del exalguacil.

“Se le conocerá para siempre como un matón desacreditado, un político derrotado, y un criminal racista. Sólo podemos esperar que un destino similar le espere a su benefactor en la Casa Blanca”, manifestó.

Sharry comparó a Arpaio con Theophilus E. Connor, un líder ultraconservador de Alabama mejor conocido como “Bull Connor” y quien se destacó por su oposición al movimiento por los derechos civiles de las minorías en la década de 1960.

El otrotra “alguacil más duro de Arizona”, puesto que ocupó durante 24 años hasta 2016, se jactaba de su “mano dura” contra los inmigrantes indocumentados, a quienes en ocasiones obligó a usar ropa interior rosa para humillarlos.

Sus tácticas lo pusieron en la mira del Departamento de Justicia y generaron demandas en su contra.

Cuando un juez federal le ordenó frenar sus prácticas de discriminación racial contra inmigrantes, Arpaio no sólo desoyó la orden sino que continuó sus operaciones con impunidad.

Arpaio recibió en agosto de 2017 un controvertido perdón por parte del presidente Donald Trump, poco antes de ser sentenciado por desacato judicial.  El gesto de Trump fue un aparente premio porque Arpaio apoyó su candidatura presidencial en 2016, y sin ese perdón, el exalguacil no hubiese podido postularse para las primarias republicanas.

Esos indultos sólo aplican para condenas federales, y la defensa de Arpaio intenta ahora convencer al juzgado del Noveno Circuito de Apelaciones a que anule la condena por desacato judicial emitida en julio de 2017.

En declaraciones a este diario, Aditi Juneja, portavoz de “Protect Democracy”, explicó que su grupo y otras organizaciones cívicas están impugnando el perdón presidencial por considerar que éste es “inconstitucional”.

“Lo que está en juego en este caso es que el público pueda opinar sobre si el tribunal debe o no anular esa condena. Arpaio violó los derechos constitucionales de las personas. Las cortes pueden y deben restringir estos indultos”, argumentó Juneja.

Según observadores, la derrota de Arpaio es producto del cambiante panorama político en Arizona, un estado fronterizo altamente conservador donde el voto latino adquiere cada vez mayor peso y donde dos terceras partes de los votantes son demócratas e independientes.

“Hemos estado diciendo esto desde que ayudamos a desbancarlo en 2016. Arizona se está moviendo en dirección contraria a Arpaio y su legado racista”, dijo el grupo “Mijente”.

Una encuesta de julio pasado, realizada para la revista Politico y AARP, indicó que si bien el 66% de los residentes de Arizona apoya la deportación de inmigrantes indocumentados, un 74% apoya una vía hacia la legalización y ciudadanía para aquellos que reúnan ciertos requisitos.