Republicanos alistan voto sobre Kavanaugh, en medio de ataques de Trump contra Ford

Los republicanos quieren realizar la votación de confirmación este fin de semana

Mitch McConnell restó importancia a las acusaciones de abuso sexual que pesan en contra de Kavanaugh
Mitch McConnell restó importancia a las acusaciones de abuso sexual que pesan en contra de Kavanaugh
Foto: Aaron P. Bernstein / Getty Images

WASHINGTON — El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, afirmó este miércoles que su bancada proseguirá con un voto de procedimiento clave para la eventual confirmación de Brett Kavanaugh en el Tribunal Supremo, en medio de fuertes críticas por los ataques del presidente Donald Trump contra una de las acusadoras del juez.

Desde el  pleno del Senado, McConnell afirmó que su partido no se dejará intimidar por activistas “de la izquierda” que tratan de “intimidar” a los senadores en los pasillos, aeropuertos y en sus hogares. El voto de confirmación podría realizarse este fin de semana.

“No hay posibilidad en el mundo de que nos vayan a meter miedo para que no cumplamos con nuestra obligación. No me importa a cuántos senadores persiguen, a cuántos acosen en los pasillos acá, quiero dejar algo perfectamente claro: no nos dejaremos intimidar por esta gente”, advirtió McConnell, quien repitió su queja de que los demócratas intentan “destruir” la reputación de “un hombre fino”.

El voto clave, que básicamente limita el debate en el pleno del Senado, se realizará esté o no esté listo el informe de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que tiene hasta el viernes para completar su investigación suplementaria sobre las acusaciones de conducta sexual indebida contra Kavanaugh.

El liderazgo republicano ha hecho caso omiso a las exigencias de los demócratas de que el informe sea público y que el FBI organice una reunión privada con todos los senadores antes del voto.

El FBI investiga las acusaciones de tres mujeres, que alegan que Kavanaugh se comportó de forma agresiva contra las mujeres cuando era un estudiante en una secundaria privada y en la Universidad Yale, en la década de 1980.

La primera acusadora, Christine Blasey Ford, ha dicho que Kavanaugh intentó violarla durante una fiesta en un suburbio de Maryland en 1982, y dio testimonio bajo juramento el jueves pasado en el Comité Judicial del Senado.

Kavanaugh también dio un furibundo testimonio por separado ante el Comité, negando cada una de las acusaciones y acusando a los demócratas de montar una campaña de difamación en su contra.

Los ataques de Trump

El drama en torno al voto de confirmación aumentó anoche después de que el presidente Donald Trump se burló de las lagunas mentales de Ford durante su testimonio la semana pasada, poniendo en duda su credibilidad.

La semana pasada, Trump había dicho que el testimonio de Ford era “creíble” y que la consideraba una mujer “muy fina”.  Sus burlas de anoche, durante un mitin político en Mississippi, sirvieron para azuzar a su base, mientras muchos coreaban “queremos a Kavanaugh!” y pedían encarcelar a Ford.

Consciente de las críticas, Trump afirmó hoy que en cada mitin político a favor de candidatos republicanos comprueba que los votantes republicanos “están muy enojados por la forma violenta y despreciable en la que los demócratas están tratando a Brett Kavanaugh”, e insistió en que él y su familia “merecen (un trato) mucho  mejor”.

Trump, quien ha afrontado acusaciones de abuso sexual por al menos una decena de mujeres, sugirió ayer que, a raíz de las “acusaciones falsas” contra Kavanaugh, los hombres jóvenes en EEUU viven “momentos de miedo”.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, negó que Trump se estuviese burlando de Ford sino que solo estaba exponiendo “los hechos” del testimonio de Ford, y señaló que nadie busca “corroborar” las acusaciones contra Kavanaugh, mientras los demócratas están “explotando” la situación para sumar puntos políticos.

Horas antes, la principal consejera de Trump, Kellyanne Conway, defendió hoy la conducta de Trump, al asegurar ante la prensa que el mandatario sólo estaban señalando “incongruencias” y que tanto él como otros funcionarios de la Administración han tratado a Ford como “un huevo de Fabergé”, en referencia a los delicados huevos de Pascua de porcelana.

Pero varios grupos conservadores también han cuestionado la conducta de Kavanaugh ante el Comité, y algunos han pedido que el Senado rechace su confirmación.

Comentarios contraproducentes

Sin embargo, salvo el vitoreo de sus partidarios, los comentarios de Trump han sentado mal entre líderes demócratas y republicanos en el Senado, y dificultan aún más el voto de confirmación.

Los republicanos controlan el Senado, 51-49, pero no pueden permitirse más de una abstención o voto en contra entre sus filas.

El voto dependerá de cincos senadores moderados aún indeciso: los republicanos Jeff Flake, Susan Collins, y Lisa Murkowski, y los demócratas, Joe Manchin y Heidi Heitkamp.

“No hay cabida ni tiempo para comentarios como esos. No es correcto discutir algo tan sensible como esto en un mitin político”, dijo Flake hoy durante un programa de la cadena NBC, calificando el incidente como “espantoso”.

En declaraciones a este diario, el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, calificó de “espantoso” e “irrespetuoso para las mujeres” que Trump haya atacado a una sobreviviente de ataque sexual, sólo para azuzar a su base.

Menéndez señaló que en 2016 los republicanos demoraron el voto por casi un año sobre el juez Merrick Garland para el Tribunal Supremo, tras la muerte del juez conservador,  Antonin Scalia, “y no hay razón para apresurar” el voto de Kavanaugh.

“Pero sí hay razón por la integridad de la corte, para los sobrevivientes de ataques sexuales, e incluso para el juez Kavanaugh. Que la verdad lo libere”, afirmó Menéndez.

En ese sentido, el analista político Gunther Sanabria afirmó que las burlas de Trump han incrementado la polarización en torno al futuro político de Kavanaugh.

“Este proceso de nominación ya no es solamente sobre si el juez Kavanaugh tiene las cualificaciones necesarias para estar en la Corte Suprema, sino que esto ahora pone en tela de juicio qué tipo de país somos, y si vamos a escuchar a personas que han sido víctimas de acoso sexual”, puntualizó.