¿Por qué el trastorno bipolar y alcoholismo son una combinación peligrosa?

El trastorno bipolar y el alcoholismo son dos enfermedades que pueden ser mortales si aparecen en conjunto
¿Por qué el trastorno bipolar y alcoholismo son una combinación peligrosa?
Foto: shutterstock

Dos afecciones que normalmente suelen ser juzgadas de manera separadas son el alcoholismo y el trastorno bipolar. Ellas son padecimientos de origen distinto, y cada una tiene su cuadro sintomático aislado.

Sin embargo, de vez en cuando se dan casos de personas que desarrollan los síntomas de las dos enfermedades al mismo tiempo, lo que las hace sumamente peligrosas para si mismas y para los demás.

Antes de tratar con este tipo de casos, es fundamental que refresques tus conocimientos pertinentes a estas dos enfermedades para que te enteres de cómo actúan en conjunto.

Alcoholismo

Es un padecimiento cuyo síntoma más fuerte es la necesidad y ansiedad urgentes por consumir alcohol, de modo que existe una dependencia física profunda hacia el mismo. Esta dependencia se manifiesta por medio de varios síntomas y signos de abstinencia.

El alcohólico no cuenta con control para limitar su consumo de alcohol, y dicho consumo aumenta a medida que desarrolla tolerancia. El alcoholismo es una enfermedad crónica y potencialmente mortal.

Por ahora no existe una causa concreta del alcoholismo, pero se sospecha que la posibilidad de padecer la enfermedad está vinculada con precedentes de la enfermedad en la familia, o la exposición temprana a sustancias alcohólicas.

Trastorno bipolar

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El trastorno bipolar cubre un gran espectro de estados de ánimo. Foto: Pixabay

Es un conjunto de trastornos del ánimo que se caracteriza por cambios graves y repentinos en el humor, el pensamiento, el comportamiento, la energía y, en términos generales, la predisposición a afrontar la vida diaria.

Se le conoce como bipolar dado que la persona que lo padece que lo sufre oscila su conducta desde la manía hasta la hipomanía, es decir, desde periodos de alegría, excitación o euforia, hasta lapsos de depresión, tristeza, inhibiciones, o incluso de pensamientos suicidas.

El trastorno bipolar es una enfermedad que afecta enormemente la vida social, por lo que las personas que lo padecen no pueden cumplir con facilidad las normas y pautas sociales mínimas para integrarse.

¿Qué pasa cuando ambas se juntan?

Aunque no ocurre en todos los casos, existe una tendencia a que ambas enfermedades aparezcan en conjunto. No se han concretado las razones de esto, pero se sospecha que alguno de los siguientes factores puede estar vinculado:

  • Rasgos hereditarios: Las diferencias químicas pueden ser el factor que intervenga en la relación del cerebro con el trastorno bipolar. Sin embargo, puede ser también un elemento que impacte en la propensión de una persona a desarrollar alcoholismo.
  • Manía: La exaltación excesiva del estado de ánimo puede llevar a las personas a tomar malas decisiones ya que puede decirse que no están en sí del todo. Entre esas decisiones, puede estar el consumo de alcohol.
  • Depresión y ansiedad: La depresión es un trastorno al cual los pacientes le han buscado salida por medio del alcohol. A partir de esto, ellos pueden desarrollar una dependencia hacia la sustancia.

Una combinación peligrosa

El alcoholismo y el trastorno bipolar son enfermedades que pueden complementar sus síntomas para conformar una situación sumamente grave no solamente para el paciente, sino también para su entorno.

La probabilidad de sufrir oscilaciones de humor extremas aumenta con el trastorno bipolar, lo que hace a la persona impredecible y capaz de realizar acciones que atenten contra su salud y contra la integridad de sus allegados.

La combinación no puede ser abordada clínicamente como tal, sino que debe ser deconstruida mediante el tratamiento individualizado de cada enfermedad.

Fuente: mayoclinic.org