Latinos de Los Ángeles cumplen con su deber cívico y salen a votar

Se anticipa que el número de votantes de la comunidad latina aumentará en estas elecciones intermedias
Latinos de Los Ángeles cumplen con su deber cívico y salen a votar
11/06/18 / LOS ANGELES/Alexis Gonzalez Garcia joined grandmother Maria Macias and mother Stephanie Garcia as their cast their ballots at a polling station in Boyle Heights during the midterm elections. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Adultos mayores, jóvenes votantes por primera vez, familias enteras y madres con sus hijos en brazos o en carreolas salieron a las urnas a depositar su voto, durante las elecciones de mitad de mandato, de este martes 6 de noviembre.

Sin grandes filas, muchos latinos pudieron votar con toda tranquilidad en el condado de Los Ángeles, donde se establecieron 4,000 casillas y se contó con el apoyo de 25,000 trabajadores electorales.

Muchos fueron los factores que motivaron a los latinos a salir a votar. Según dijeron a La Opinión, fueron movidos a las urnas por el rechazo a las políticas de Trump, el deseo de que se establezca un control de renta para la vivienda y un límite a los cobros en las clínicas de diálisis en California, estas últimas propuestas que estaban en la boleta electoral.

En la Iglesia Asunción de Boyle Heights se instaló una casilla a la que acudieron muchos latinos a votar. (Aurelia Ventura/La Opinion)

‘Voto por los que no pueden’

Con su bebé de seis meses en una carreola, Stephanie García fue a votar a la casilla localizada en la iglesia Asunción de Boyle Heights acompañada por su tía, su hermana, y su hijo de 3 años.

“Vengo a cumplir con un deber cívico, pero también para votar por los muchos que no pueden”, dijo Stephanie, quien caminó cuatro cuadras para llegar a su casilla.

A su madre, María Macías y a su tía, Juana Torres, las animó a salir a las urnas la medida 10 que pretende establecer un control de rentas en el estado.

“Nosotros ya tenemos casa, pero nuestros hijos rentan, y las rentas están muy altas”, dice Macías. Su hija Stephanie dice que a ella este año le subieron la renta en 300 dólares.

Bianca Montes votó con su hijo Adam de seis meses en brazos. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Bianca Montes de 23 años fue a votar por primera vez, y lo hizo acompañada de su madre, Felipa Ruiz, y su bebé de 10 meses.

“Vine a votar porque he escuchado decir que los hispanos no votamos, y no quiero que se siga pensando eso de nosotros. Antes no pensaba que era realmente importante”, dice. Las políticas del presidente Trump la animaron también a dejar la apatía y salir a depositar su voto.

Su madre Felipa comenta que por mucho tiempo dejó de votar, pero esta vez decidió no dejar pasar la oportunidad y participar con su voto, porque “hay muchas cosas que me preocupan”.

Alejandro y su esposa Jenny llegaron a votar cargando en brazos a su bebé de 3 meses.

“La medida para poner límites a los precios de las clínicas de diálisis nos motivó a salir a votar. Mi abuelo necesita diálisis”, dice Alejandro, nacido en Los Ángeles, hijo de padres inmigrantes.

Samuel Sámano de 83 años votó en una casilla del este de Los Ángeles. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Aunque Samuel Sámano camina lento, apoyado con una andadera, salió a votar en un casilla instalada por la calle César Chávez, muy cerca de la autopista 710, en el Este de Los Ángeles.

“El deber de cumplir me trae. Yo he votado toda mi vida, muchas veces. Calculo unas 60, 70 veces. Hoy no podía faltar”, dice el hombre de 83 años.

Sus muchos problemas de salud no impidieron que Benjamín Álvarez, de 76 años, acudiera a sufragar a las urnas acompañado por su esposa María Isabel. “Hace 10 años nos hicimos ciudadanos y desde entonces no faltamos. Soy mexicano pero también americano, y es de suma responsabilidad venir a votar”, dice.

“Me mueve a votar que no quiero a este presidente, y sueño que le pasan muchas cosas malas, pero también voté porque quiero que se controlen los precios de la diálisis en las clínicas, y porque haya más ayuda para las personas mayores, los niños y los enfermos”, observa.

Michelle Rodriguez salió a votar con su hija Amelia de 2 años y su hijo de seis meses. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Vota por primera vez

Jesús, de 18 años, estaba contento porque dio su voto por primera vez. “Me registré para votar el año pasado en mi escuela, y mi hermana me estuvo insistiendo mucho en que debía venir a las urnas”, dice. Y añade que la contienda para superintendente escolar, es la que más lo animó a levantarse temprano para salir a votar.

A Alejandro Sánchez, en cambio, lo que más le atrajo de estas elecciones intermedias fue la contienda para gobernador. “Voté por un gobernador que sepa manejar el estado, las finanzas y que sea justo”, dice.

Para Alejandro, la contienda presidencial de 2016 lo motivó más que esta elección intermedia, pero aún así decidió no faltar.

En esta elección, los angelinos están eligiendo gobernador, senador, sheriff, legisladores estatales, congresistas, jueces, puestos de elección estatal y varias propuestas y medidas estatales y locales.

La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO) estimaba que más de 2.1 millones de latinos saldrían a votar en California, un aumento de 25%. Comparado con 2014, se anticipaba un incremento de 10.3% en la proporción latina del voto.

Hasta mayo, de los 25.1 millones de adultos elegibles para votar en el estado de California, 19 millones de californianos se habían registrado para votar.