Exasesor de Trump inicia sentencia en prisión negando vínculos con trama rusa

Papadopoulos figura entre los 35 individuos y empresas que hasta ahora han caído en la investigación del FBI

George Papadopoulos colaboró en la campaña de Trump.
George Papadopoulos colaboró en la campaña de Trump.
Foto: Alex Wong/Getty Images

WASHINGTON — George Papadopoulos, un  exasesor de la campaña presidencial de Donald Trump, inició este lunes una breve sentencia carcelaria por haber mentido al FBI, no sin antes negar rotundamente cualquier vínculo con funcionarios rusos durante la contienda de 2016.

Papadopoulos, que prestó servicio voluntario como asesor en política exterior de la campaña de Trump, figura entre los 35 individuos y empresas que han sido acusados de cargos criminales en el marco de la investigación de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) sobre la trama rusa.

Un juez federal, Randy Moss, negó ayer una petición de Papadopoulos de permanecer libre bajo fianza mientras se resuelve su queja sobre la autoridad del fiscal especial, Bob Mueller, para liderar la investigación.

El nuevo equipo legal de Papadopoulos lamentó la negativa de Moss pero precisó que, por “razones prácticas” y para evitar más costos legales, éste no apelaría la decisión ni intentaría revocar su anterior declaración de culpabilidad, y purgaría su breve sentencia.

En septiembre pasado, Papadopoulos, de 31 años, fue sentenciado a 14 días en prisión por haber mentido al FBI, en 2017, sobre los contactos que mantuvo el año anterior con personas allegadas a las autoridades de Rusia, incluyendo una mujer que se hizo pasar como sobrina del presidente ruso, Vladimir Putin.

Una vez que cumpla su sentencia, también tendrá que completar un año de libertad condicional, pagar una multa de $9,500, y prestar servicio voluntario, según el acuerdo pactado con la fiscalía.

Acompañado de su esposa, Papadopoulos se presentó al Centro Correccional de Oxford, una prisión federal en Wisconsin, pero no hizo comentarios a la prensa.

Sin embargo, antes de llegar a la prisión en una camioneta desde Chicago (Illinois), Papadopoulos pasó sus últimos minutos de libertad enviando duros ataques en Twitter contra sus críticos y contra el caso montado en su contra.

“La verdad saldrá por completo. Ni una sentencia en prisión puede frenar ese avance; espero poder dar testimonio público poco después”, dijo Papadopoulos a sus 74,000 seguidores en mensajes enviados anoche.

“Jamás he conocido a un solo funcionario ruso en mi vida. Sin embargo, he conocido muchas fuentes de inteligencia occidentales –(el profesor) Joseph Mifsud-, a quienes la gente aún le llama ´ruso´. Hechos.USA”, se quejó Papadopoulos, al mencionar a un profesor universitario con aparentes conexiones con Rusia.

Según las autoridades, Mifsud le hizo creer a Papadopoulos que Rusia tenía información dañina sobre la rival demócrata de Trump en 2016, Hillary Clinton, y el entonces asesor en política exterior de Trump intentó infructuosamente facilitar alguna reunión entre Trump y Putin en esa ocasión.

Mueller investiga no solo la injerencia de Rusia en los comicios presidenciales de Rusia en EEUU sino también si hubo “colusión” entre la campaña de Trump y Moscú, u obstrucción de justicia para tapar la trama rusa.

Papadopoulos se declaró culpable y acordó colaborar con el FBI para lograr una sentencia reducida, pero nunca dejó de quejarse de que fue víctima de una conspiración política para convertirlo en un “chivo expiatorio”.

Grupos ultraconservadores, como “Judicial Watch”, también han difundido mensajes de apoyo a Papadopoulos, argumentando, sin prueba alguna , que los medios “corruptos” y el Congreso han hecho caso omiso a que éste ha sido víctima de un “esfuerzo ilegal de la Administración Obama por espiar y destruir” al presidente Trump.

Tras la difusión del acuerdo judicial de Papadopoulos, la Administración Trump trató de distanciarse de él, al punto que lo calificó como un “niño de mandados” dentro de la campaña presidencial de 2016.

Pero documentos presentados en el tribunal mostraron que Papadopoulos estuvo involucrado en la campaña presidencial de Trump en un nivel mayor del que reconoció la Administración públicamente.