Mira la lujosa limusina de Donald Trump que tardó 20 meses en ser entregada

Trump utilizó La Bestia de Obama por 20 meses, hasta que su propia limusina estaba lista

Sus autos, así como su estilo de vida, son muy lujosos
Sus autos, así como su estilo de vida, son muy lujosos
Foto: Getty Images

Fue el pasado mes de septiembre que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, estrenó su más reciente limusina, también conocida como “La Bestia” (así se le bautizó a la limusina del mandatario estadounidense desde la administración de George W. Bush).

El mandatario hizo uso de el monstruoso y bien blindado Cadillac – la marca que por años ha proporcionado al gobierno federal con autos – durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas 2018, en la ciudad de Nueva York, pero curiosamente ésta tercera generación de limusinas presidenciales que distingue al primer líder de EEUU tardó 20 meses en estar lista, y no fue hasta el marco de esa celebración que hizo su debut.

Es un honor para General Motors fabricar las limos de los presidentes 

Aunque no se sabe por qué la limusina Cadillac tardó tanto tiempo en estar lista, debido a que la división encargado de su movimiento y movilización nada más ni menos que le Servicio Secreto (quien no revela detalles), sabemos que es lo suficientemente segura para proteger al presidente de cualquier atentado.

A diferencia de La Bestia que usó el ex presidente Barack Obama y que Trump uso mientras su nueva Bestia estaba lista, la Cadillac de Trump fue diseñada del modelo Cadillac CT6, mientras que la de Obama se basó en el modelo Cadillac DTS.

“Es un honor para General Motors (la fabricadora de Cadillac) desarrollar y construir la limusina presidencial, una gran tradición estadounidense”, dijo un portavoz de GM en un comunicado enviado por correo electrónico a TechCrunch. “Continuando con una rica historia de las limusinas de Cadillac que han servido a muchos presidentes de los EE. UU., El nuevo automóvil encarna el estilo y la artesanía de Cadillac. La limusina, que fue diseñada y construida en Detroit, se asemeja con orgullo al sedán Cadillac CT6. Siendo este un proyecto seguro, no podemos discutir más detalles “.

Adicionalmente, GM gastó $15.8 millones en la fabricación del reforzado e irrompible auto, que fue descrito por el Gobierno como el “programa de limusina de la próxima generación”.