Padres de familia demandan a Distrito Escolar de Basset

Portero de una escuela es sentenciado por tocar a las alumnas, ahora se alega que el Distrito encubrió este comportamiento

Algunos padres de familia (i), cuyas hijas fueron afectadas, dieron su testimonio este jueves./ foto: Aurelia Ventura.
Algunos padres de familia (i), cuyas hijas fueron afectadas, dieron su testimonio este jueves./ foto: Aurelia Ventura.
Foto: La Opinión

Después de que una corte del condado de Los Ángeles anunciara la sentencia de 14 años de cárcel para el exportero de una escuela que tocó de manera inapropiada a varias estudiantes, tres padres de familia —junto a sus abogados— anunciaron ayer una demanda en contra del Distrito escolar Unificado de Basset por negligencia y encubrimiento.

Michael Anthony Barry, de 60 años de edad, trabajó en la escuela Torch Middle School de la ciudad de Industry, por 16 años y según testimonios de los padres, él “hacia lo que quería” dentro del plantel. Incluso, agregaron, su cuarto de limpieza estaba al lado del baño de niñas y nadie objetó la ubicación.

La demanda civil presentada en el Tribunal Superior de Los Ángeles alega que los administradores del Distrito Escolar Unificado de Bassett participaron en la supervisión y contratación negligente; además de la retención de un empleado que participó en acoso y agresión sexual.

Menciona que todas las demandantes son menores de edad que asistieron a Torch Middle School y que sufrieron abusos sexuales a manos de Barry y que como resultado del abuso, ellas sufrieron daños físicos, psicológicos y emocionales.

Padres dan testimonio

La señora Sonia, quien no quiso dar a conocer su apellido, recuerda claramente esa llamada telefónica que recibió hace dos años de parte de la directora de la escuela Torch.

“Me dijo que si yo estaba enterada que mi hija fue acosada sexualmente”, mencionó la mujer, cuya hija cursaba en aquel momento el sexto grado. La madre indicó que ignoraba tal acusación.

“La directora me dijo, ‘Si señora, hace unos días nos enteramos que el trabajador de aquí de la escuela le llamó a su hija y a su compañerita para ofrecerles cheetos’”.

La hija de Sonia, quien en ese entonces tenía 12 años, le confesó luego que sí había ido al cuarto del portero de la escuela para “con su inocencia” recibir una bolsa de cheetos.

“El señor [portero] le dio los cheetos y con la otra mano le tocó su cuerpo, sus partes y mi hija se hizo a un lado y se retiró de ahí… Con la compañerita hizo lo mismo”, contó Sonia.

Una situación similar vivió la señora María, quien tampoco quiso dar su apellido, pero aseguró que Barry tocó de manera napropiada a su hija, quien cursaba el séptimo grado en la escuela Torch.

Los abogados que los representan, entre ellos el defensor Michael Carrillo (c) y Luis Carrillo (d). / fotos: Aurelia Ventura.

“Mi hija usaba sudadera con gorro y bolsas hasta cuando hacia calor y él [Barry] le metió la mano dentro de las bolsas de su suéter para tocar sus partes”, dijo María visiblemente afectada.

“Ella [la niña] me dijo que el portero les ofrecía dulces y hasta marihuana a las niñas… A otras las ponía a que bailaran para él”, aseveró la madre.

Para ella lo más frustrante fue enterarse de lo sucedido por medio de una carta de la escuela.

“Yo estoy bien enojada porque el Distrito [Escolar] no cuidó de nuestras hijas. Dejaron que esto pasara y ese cochino viene y hace esto con nuestras hijas”, dijo María.

Igualmente furioso estaba un tercer padre de familia, identificado como John, quien indicó haber recibido la noticia del abuso hacia su hija mediante una grabación telefónica de parte de la escuela.

“Después yo le llamé a mi hija para saber qué estaba pasando y ella me contó que el portero trató de tocarla. Quería tocar su pierna, tocar su cabello”, dijo John. “Siento mucho coraje por lo que ha pasado. El Distrito nunca nos dijo nada”.

El padre agregó que “la sentencia de 14 años que recibió el pervertido no se compara con la sentencia de por vida que llevaran estas niñas”.

“Mi hija cambió, había caído en depresión, se sentía culpable, triste. Se la pasaba durmiendo todo el día y despierta toda la noche”, dijo John.

Las otras dos madres concordaron que sus hijas tienen secuelas similares.

Además, John comentó que su hija le contó que Barry le hacia comentarios inapropiados a otra niña. “Le decía que se vería bien con ropa interior, que si era virgen y necesitaba dar el otro paso, él la podía ayudar”, indicó.

Aunque muy afectados, los padres de familia exigieron justicia por sus hijas y que el Distrito Escolar pague por los daños causados y encubrimiento por años.

Padres dan detalles dolorosos de lo que pasaron sus pequeñas. / foto: Aurelia Ventura.

¿Qué exigen los abogados?

Michael Carrillo, uno de los abogados que representa a las familias, dijo que ellos representan a ocho niñas pero que saben que por lo menos hay 13 casos o más.

“Las vidas de estas niñas han cambiado para siempre. Algunas hasta han contemplado el suicidio”, dijo el defensor y aseguró que las menores a las que representa están recibiendo ayuda psicológica.

Por su parte, el abogado Rafael Ríos dijo que todas las víctimas son niñas menores de 14 años en el momento que sucedió el hostigamiento, entre agosto de 2016 y mayo de 2017. No obstante, se espera que más casos salgan a la luz.

“Barry llevaba 16 años trabajando en la escuela y podía hacer lo que se le diera la gana. Él molestó a una estudiante frente a la enfermera y ella no hizo nada. Otra niña fue inapropiadamente tocada en el receso y a otra le dio marihuana como regalo”, dijo Ríos y aseguró que todos estos son crímenes que pudieron haber sido evitados.

Los abogados dijeron que están buscando justicia en la corte civil, que piden reglas más estrictas en los planteles y que se despidan a los administradores que ignoraron las señales de abuso.

“La escuela parecía que estaba más preocupada por su reputación que por la seguridad de los niños”, dijo Luis Carrillo, el tercer abogado representante de las estudiantes.

Hasta el momento no ha habido comentarios de parte del distrito. No obstante tras el arresto de Berry, Debra French —la superintendente del Distrito de Basset —
dijo en un comunicado lo que hicieron tras enterarse de las quejas de toques inapropiados físicos a las estudiantes.

“Tras conocer su comportamiento, Bassett Unified se comunicó de inmediato con el Departamento de Servicios para Niños y Familias y con el Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles, quien realizó una investigación”, dijo French en junio de 2017. “Bassett Unified tiene una política de tolerancia cero para actos de cualquier tipo que ponen a nuestros estudiantes en peligro”..