¿Las alegrías y las tristezas te hacen comer más?

¿Tengo hambre o estoy comiendo por ansiedad? Pon en marcha un sencillo plan de autocontrol

Tres simples recomendaciones para que te mantengas feliz contigo misma.
Tres simples recomendaciones para que te mantengas feliz contigo misma.
Foto: Shutterstock

Muchas veces un estado de ánimo triste o demasiado eufórico estimula a comer más.

A continuación te presentamos tres consejos para conservar una buena y saludable conducta a la hora de alimentarte.

1- Trata de mantenerte activa, haciendo cosas que te gusten. Sal a caminar. Ponte tus zapatillas y da un paseo por tu barrio. ¡Ese simple ejercicio hará que te olvides del deseo de comer!

 

2- Procura conversar con tus amigos y familiares. En nuestra condición de seres sociales, las personas necesitamos comunicarnos. La comunicación permite transmitir información e intercambiar o compartir ideas, lo que enriquece la experiencia humana. La comunicación es de vital importancia para desarrollar nuestras potencialidades. La soledad, especialmente después de las comidas, o cuando miras televisión dispara los picos de ansiedad que indefectiblemente te llevarán a la heladera.

 

3- Cuando vayas a comer algo que no debes, piensa: “¿Vale la pena tirar por la borda el esfuerzo que realicé para estar en el lugar que me encuentro de aceptación a mí misma y a mi cuerpo?” 

Si la respuesta es NO, habrás ganado parte de la batalla contra la ansiedad que llevan a que sumes puntos en tu balanza y te alejan de la satisfacción de verte bien.