Enfermedades medievales afectan a desamparados en Los Ángeles

Enfermedades como tifus, tuberculosis, y hepatitis A se han reportado con números cada vez más altos en algunas de las ciudades más ricas de California

Enfermedades medievales afectan a desamparados en Los Ángeles
Los Ángeles está enfrentando una creciente población sin hogar y viviendas menos asequibles.
Foto: FREDERIC J. BROWN/AFP/Getty Images

El aumento alarmante de personas desamparadas y que viven en las calles de California, ha traído nuevos desafíos a las ciudades del estado en aspectos que van desde la economía, hasta la seguridad pública tanto de las personas que se encuentran en estado de indigencia, como la de ciudadanos en general.

Entre ellos, uno de los más alarmantes es la proliferación de enfermedades que fueron epidemias mortíferas hace cientos de años, cuando aún no existían medicinas para contrarrestarlas y cuando no se sabía que medidas de prevención tan simples como la higiene y una adecuada disposición de desechos humanos podrían prevenirlas.

Hoy en día, enfermedades como tifus, tuberculosis, y la hepatitis A se han reportado con números cada vez más altos en algunas de las ciudades más ricas del Estado Dorado.

Por ejemplo, el año pasado se presentaron 172 casos de tifus en California, 147 de estos fueron reportados en Los Ángeles. El tifus, es una enfermedad bacterial transmitida por pulgas en ratas que prolifera especialmente en lugares con condiciones higiénicas bajas y donde abundan desperdicios y basura.

A pesar de que la mayoría de los casos se presentaron en personas desamparadas, al menos un caso fue confirmado en una funcionaria de la alcaldía de Los Ángeles.

Además, una epidemia de Hepatitis A irrumpió en la ciudad de San Diego a finales del 2017. Según el Departamento de Salud Pública de California, los casos se presentaron en su mayoría en personas que habitaban en las calles o  que usaban “drogas ilícitas en entornos de saneamiento limitado”.

Expertos en el sector de la salud pública han expresado su preocupación por las epidemias que se han presentado entre personas que viven en estado de indigencia. Sin embargo, estos casos podrían salir rápidamente de control y afectar otras personas en la ciudad.

Durante el discurso del Estado del Estado, el gobernador de California, Gavin Newsom, dijo “la crisis de personas sin hogar se está convirtiendo cada vez más en una crisis de salud pública”. Newsom citó los casos de Hepatitis A que afectó a San Diego el año pasado, el caso de Sífilis en Sonoma, y la ola de tifus que ha afectado a los desamparados de Los Ángeles.

“Tifus. Una enfermedad medieval. En California. En 2019”, agregó Newsom.

A pesar de que ciudades como Los Ángeles están buscando soluciones que permitan refugios temporales y transicionales para personas desamparadas, se hacen necesarias medidas contundentes que no solo ofrezcan acceso a atención médica y espacios higiénicos, sino también a reconocer los factores de riesgo que han llevado a miles de personas a sobrepasar el límite de la pobreza.

Pobreza en Estados Unidos

La presencia de enfermedades medievales presentes en poblaciones en situación de indigencia es una tendencia nacional. Un reporte del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos del 2018 indicó que en California cada noche alrededor de 129.972 personas estaban desamparadas, y de ellas solo 89.543 estaban refugiadas en albergues temporales.

Según un artículo publicado por The Atlantic, otras ciudades como Nueva York y Seattle también están siendo afectadas por el aumento de personas con enfermedades contagiosas dentro de sus poblaciones desamparadas.

Y Los Ángeles tiene gran parte de esa población desamparada. En un reporte publicado en el 2018 por LAHSA, se reportaron más de 50.000 personas desamparados en el condado. De ellos, más de 2.000 personas se encuentran concentrados en las calles de Skid Row, según datos del 2018 proporcionados por LAHSA.

La pobreza en Estados Unidos no había sido considerada en proporciones de esta magnitud, y las autoridades locales se están enfrentando con problemas que muchos definen como de países pobres. Pues bien, este problema ya está entrando en la sala de la casa del país más rico del mundo y se hacen necesarias medidas que humanicen las situaciones que muchos ven solo como números.