Los retos de cambiar la constitución de Jalisco, la más antigua del país

El gobernador Enrique Alfaro busca la "refundación jalisciense"
Los retos de cambiar la constitución de Jalisco, la más antigua del país
Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco.
Foto: Twitter

MEXICO –  Antes de que la constitución del estado de Jalisco cumpla dos siglos, el gobernador Enrique Alfaro quiere una nueva que sustituya a la actual ––que es la más antigua de las entidades del país, promulgada en 1824– y, para ello, ha tomado la causa como una bandera desde su campaña y hasta los últimos días que promueve  con tanto ahínco que comenzó a llamarla “la refundación” jalisciense.

De lo que el mandatario local quiere mejorar, transformar, quitar o poner se sabe poco porque deberá discutirse en una Asamblea Constituyente, pero algunas de las características que deberá de incluir, según él mismo ha detallado: es “una participación ciudadana, con integración de representantes indígenas, libre de toda discriminación y con perspectiva de género”.

Las críticas que ha encontrado se enfocan principalmente en la verdadera utilidad y pertinencia de un nuevo documento que, de alguna manera, chocará tarde o temprano con la Carta Magna federal cuya vigencia también está en entredicho y en camino a rehacerse, según adelantó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“La nueva constitución no puede venir de arriba hacia abajo ya que es un nuevo pacto social, además de que el gobierno no puede ser el fiel de la balanza sino una asamblea representativa popular”, advirtió Jesús Ibarra, analista político de la Universidad de Guadalajara (UdeG).  “Cambiar la constitución no es meramente un asunto de redacción”.

Por el momento en el legislativo se discute una reforma que cambiará el artículo 117 que permitiría al legislativo local generar la nueva constitución y a la vez dar luz verde a la Asamblea Constitutiva que estaría integrada por 122 miembros: 38 diputados locales, 31 diputados federales, tres senadores, cinco representantes del ejecutivo, cinco representantes del judicial y dos ciudadanos de cada distrito seleccionados por elección popular. Tendría un año de plazo.

Juristas locales han puesto el ojo en la discusión con base en tomar experiencias de algunas otras constituciones que ya se han redactado en el país como la de la Ciudad de México. “Lo importante es no dejar recovecos ni artículos que puedan ser impugnados, y se convoque a una mesa permanente con académicos para definir qué constitución se desea y hacia dónde ir.no todas las nuevas constituciones proceden de revoluciones violentas, pero sí surgen de momentos de transición política”, advirtió José Manuel Correa, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UdeG.