Esta mujer oraba por su madre en la sinagoga y fue asesinada. “Recibió la bala por todos nosotros”

Kaye había ido a la sinagoga el sábado para decir una oración por su madre, fallecida el pasado noviembre
Esta mujer oraba por su madre en la sinagoga y fue asesinada. “Recibió la bala por todos nosotros”
El Director Ejecutivo, Rabi Ysrael Goldstein, quien recibió un disparo en las manos, abraza a sus feligreses después de una conferencia de prensa fuera de la Sinagoga de Jabad de Poway el 28 de abril de 2019 en Poway, California.
Foto: SANDY HUFFAKER/AFP/Getty Images

Cuando un hombre armado abrió fuego el pasado sábado en una sinagoga en San Diego (California), dejando un muerto y tres heridos, Lori Kaye saltó entre el tirador y el rabino, según apuntan miembros de la comunidad. Esta mujer, de 60 años, fue alcanzada por las balas y es la única víctima mortal de este suceso. Ahora su entorno le rinde tributo.

La fallecida, según reporta CNN, trató de proteger al rabino Yisroel Goldstein, de 57 años, que fue alcanzado por una bala en una mano. A última hora de la mañana del domingo, las tres víctimas heridas habían sido dadas de alta del centro médico donde las atendieron.

Roneet Lev, miembro de la congregación y amiga de Kaye por 25 años, no estaba en la sinagoga, pero le dijo a esta cadena que corrió al hospital cuando se enteró del ataque. Mientras Goldstein estaba siendo llevado a la cirugía, él le contó cómo su amiga le había salvado la vida.

Kaye había ido a la sinagoga el sábado para decir una oración por su madre, fallecida el pasado noviembre.

El esposo de Kaye es médico y cuando se enteró del suceso de se apresuró hacia el lugar de los hechos para atender a los afectados, pero se desmayó cuando se dio cuenta de que su esposa era una víctima, según cuenta Lev. “Su muerte no fue sin sentido”, considera su amiga. “Ella murió publicitando el problema que tenemos con el antisemitismo y para traer algo bueno a este mundo … Si Dios hubiera puesto un ángel en este planeta, habría sido Lori”.

Kaye, nativa de San Diego, deja a su esposo y una hija de 22 años.

Otra amiga de la fallecida, Audrey Jacobs, la ha recordado en Facebook. “Lori, fuiste una joya de nuestra comunidad” y “ una mujer de valor”, dice un mensaje en su muro de la red social. “Su buena acción final fue recibir las balas para que el rabino Mendel Goldstein salvara su vida”, añade. “Lori hubiera querido que todos nos enfrentáramos al odio. Ella luchaba por el amor y la extrañaremos”.

“Es imposible recordar, entender lo que pasó. Todo sucedió muy rápido “, dijo Goldstein a CNN en una entrevista el domingo por la tarde. “Según mi propia interpretación, Lori recibió la bala por todos nosotros. Ella murió para protegernos a todos “, dijo Goldstein en una rueda de prensa el domingo. Describió a Kaye como “una persona de amor incondicional”.

Michelle Silverman le dijo a USA Today que Kaye era una de sus amigas más cercanas y que se conocían desde hacía más de cinco décadas. “Si hay alguien que lo necesite, ella es la primera en dar un paso adelante y decir ‘puedo ayudar'”, cuenta Silverman.

Después de salir de la cirugía el domingo, Goldstein habló en el programa Today sobre Kaye. “Comencé esta congregación hace 35 años, desde el principio … Lori fue la que me ayudó a obtener un préstamo para la construcción”, cuenta. “Y ella ha sido un miembro constante, partidario y filántropo, un alma amable. Todos en la comunidad la conocían”.

John T. Earnest, de 19 años, se entregó a la policía tras irrumpir en la sinagoga Chabad de Poway, al norte de San Diego (California), y abrir fuego contra el centenar de personas que había dentro, según las autoridades. Los disparos mataron a Lori Kaye e hirieron al rabino Yisroel Goldstein, Noya Dahan, de 8 años; y Almog Peretz, de 34 años. Las autoridades el domingo investigaban el motivo del ataque.