‘Mi hija confió en él y hoy está muerta… El amor tóxico mata’

Joven sufrió tras ser víctima de violencia doméstica, indica la madre de la víctima

‘Mi hija confió en él y hoy está muerta… El amor tóxico mata’
Kimberly Grajeda tiene en brazos a su bebé, de tan solo un mes de nacido. / foto: gofundme.
Foto: La Opinión

Kimberly Grajeda tenía un solo objetivo en la vida: ser feliz. No obstante, la confianza depositada en un hombre con un violento pasado ha dejado hoy a un bebé huérfano.

El 1 de junio pasado, la joven de 23 años de edad falleció tras recibir el impacto de bala de un arma aparentemente manipulada por Andrew Mathew Stewart, su pareja sentimental y padre de su bebé —de apenas un mes de nacido— dijeron las autoridades.

El sospechoso, de 21 años de edad, fue arrestado en la escena del crimen y puesto a disposición de las autoridades, quienes lo acusaron formalmente de homicidio y crueldad infantil voluntaria.

De ser hallado culpable de los cargos, podría enfrentar cadena perpetua.

‘Vivía aterrada’

En entrevista con La Opinión, Irma Grajeda, madre de Kim —como le decían de cariño a la joven— dijo que su hija vivía aterrorizada y siempre amenazada por Stewart al grado de que él le controlaba cualquier movimiento y decisión, incluyendo qué tipo de comida y líquidos ingerir.

“Ella sabía del peligro pero fue más fuerte su amor por ese hombre violento que la tenía siempre amenazada”, indicó.

“Ella dejó de venir a la casa, nos bloqueó de las redes sociales, dejó su trabajo, todo por seguir a ese criminal”, agregó Grajeda con dolor.

“Le pegaba mucho. Un día la mandó al hospital pero [las autoridades] no hicieron nada ya que ella mintió. Lo defendió, estaba muy controlada”.

La madre aceptó sentir “mucha” culpabilidad por no haber tomado cartas en el asunto y hoy quiere enmendar su acción luchando por el futuro inmediato de su nieto, quien ahora se encuentra bajo la supervisión y tutela del estado.

“Lucharé por él, no permitiré que el estado le dé la custodia a los padres de un asesino. Mi hija confió en él plenamente, hasta se tatuó su nombre en el pecho. Hoy está muerta. El amor tóxico mata”, dijo Grajeda.

A punto de dejarlo

La madre dijo que la última vez que vió a su hija fue hace dos semanas luego de que Kim se escapara de su casa en Riverside para ir a visitarla.

Indicó que solo estuvo por una hora y antes de partir se cambió de ropa para evitar que Stewart, ‘oliera’ que había estado en casa de su mamá y sospechara de su fuga.

“Le tenía pavor. Quería dejarlo pero siempre nos dijo que no lo haría ya que no quería ponernos en peligro. Dos días antes del crimen mi hija me dijo que lo dejaría ya que la había amenazado de muerte…

Si tan solo se hubiera ido”, se lamentó la mujer visiblemente afectada.

Kim fue descrita como una joven cariñosa que tenía muchas amistades por su manera de tratar siempre con respeto a las personas. Su futuro fue truncado en abril del año pasado cuando conoció a Stewart, un hombre con pasado violento, dijo Grajeda.

La familia tiene ahora la difícil tarea de brindarle sepultura a la joven. Foto: Suministrada

Oscuro pasado

Según datos de la corte superior de Riverside, Stewart había cumplido una sentencia de un año en la cárcel por asalto a mano armada y asalto con un arma automática que ocasionó heridas a la víctima.

Después de ser liberado, completó un curso de control de ira, indican datos de la corte. Sin embargo, Grajeda dijo que de nada sirvió, ya que el abuso físico y mental hacia su hija aumentaba con el tiempo.

En una carta escrita por Kim, cuando tenía tres meses de embarazo, expresó su felicidad y emoción por su bebé pero también indicó su deseo de que Stewart cambiara para bien.

La futura madre le dio entonces a su pareja una lista con 10 comportamientos que debía cambiar si realmente deseaba formar una familia estable.

Cada comportamiento incluyó el porcentaje de daño que le ocasionaba, incluyendo: abuso físico 100%, infidelidad 110%; estrangulamiento 95%, miradas lascivas a otras mujeres 95%, control emocional 80% y enamorar a otras mujeres a su espalda 120%.

“Depositó toda su fe en él y hoy [mi hija] ya no está con nosotros”, dijo Grajeda.

La familia tiene ahora la difícil tarea de brindarle sepultura a la joven que deja atrás a tres hermanas, incluyendo a una menor de edad.

Por eso, se abrió una cuenta en GoFundMe con el objetivo de recaudar dinero para cubrir los gastos del funeral. Para colaborar visita: bit.ly/2XxO0bF

Ahora Kimberly Grajeda forma parte de un problema de salud pública que parece no dar tregua. Según cifras oficiales del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la violencia de pareja o conyugal ha afectado a una de cada cuatro mujeres y a uno de cada siete hombres en EEUU.

CDC calcula que más de 8.5 millones de mujeres y más de 4 millones de hombres han sufrido violencia física, violación o acoso de un compañero íntimo en su vida y experimentaron por primera vez estas u otras formas de violencia por parte de su pareja antes de los 18 años de edad.

La madre de Kim exige justicia y que Stewart, nunca salga de prisión. “No quiero que le haga daño a nadie más”, dijo con congoja.

La madre de la víctima dijo que su hija confiaba en que su pareja iba a cambiar. / foto: suministrada.

¿Por qué se da el abuso?

La psicología detrás del tema, según la experta Inger Robertson —directora ejecutiva de A Better Way— tiene que ver con el egoísmo del abusador y el bajo autoestima de la víctima, factor que empeora con el paso del tiempo debido al control pasivo y activo.

“El abusador no siempre recurre a los golpes pero suele, a través de la manipulación, controlar el comportamiento de la persona abusada. El peligro aumenta cuando éste nota que la víctima cuenta con defensa y apoyo externo”.

Las victimas permanecen en la relación toxica por muchas razones, incluyendo el miedo a que el abusador le haga algo a su familia o por proteger a los hijos, recalcó Robertson.

“Las victimas están en shock y enfocadas en encontrar a la persona que conocieron. Su autoestima es tan baja que están deprimidas”, dijo la experta. “Algunos están convencidos de que no podrían ser exitosos en la vida por sí mismos. El miedo a lo desconocido puede mantener a una persona atrapada en la relación toxica”.

Robertson explicó que los familiares y amigos cercanos a la víctima pueden fungir como buenos oyentes, deben mostrar preocupación pero sin brindar ultimatos ni prejuicios.

“Los abusadores capitalizan en la preocupación familiar para aislar aún más a su pareja de un sistema de apoyo.”, dijo Robertson y agregó que “una triste realidad es que la víctima no escuchará consejos ni hará nada para evitar el abuso si no está decidida a detenerlo”.

Ayuda para la comunidad

Si experimentas violencia doméstica, busca ayuda La organización A Better Way se ubica en la 14114 Hesperia Rd Victorville, CA 92395. Para más información llama al 1 (760) 955-8010 o visita: abetterwaydomesticviolence.com

Otra opción en Riverside
Alternatives to Domestic Violence ofrece consejería y refugio para víctimas. Para saber más de sus programas comunícate al 1(951) 320-1370 o visita alternativestodv.org/