Rescastitsta del 9/11 se somete a 69 sesiones de quimioterapia y reabre el debate sobre el atentado

Luis Álvarez apareció ante los legisladores para defender que los servicios de rescate del 11-S sigan recibiendo atención médica.
Rescastitsta del 9/11 se somete a 69 sesiones de quimioterapia y reabre el debate sobre el atentado
Luis Álvarez tiene cáncer y lleva 69 rondas de quimioterapia.
Foto: Zach Gibson / Getty Images

Son muchas las personas que están solicitando ante la audiencia que el personal de primeros auxilios que ayudó e intervino en los atentados del 11 de septiembre siga recibiendo atención médica. Celebridades como John Stewart, lo hizo la semana pasada.

El foco de atención está semana está en Luis Alvarez, uno de los afectados de aquel fatídico atentado.

Sorprendentemente flaco y frágil, el detective retirado del Departamento de Policía de Nueva York dijo a los legisladores que se sentía obligado a declarar, a pesar de estar preparándose para recibir su 69ª ronda de quimioterapia al día siguiente.

“No debería estar, pero tuve que venir”, le dijo Álvarez en voz baja a un subcomité de la Cámara.

“He tenido la suerte de tener el dolor y el sufrimiento de 69 rondas de quimio e innumerables tratamientos y cirugías, pero me dan tiempo de vida”, agregó.

Su testimonio, crudo, real y entregado ante unos presentes impactados y silenciosos, terminó en una ovación de la multitud.  El miércoles pasado, el proyecto de ley para garantizar que el fondo de compensación a las víctimas del 11-S no se quede sin dinero superó un obstáculo clave en la Cámara.

Cuando los terroristas volaron aviones al World Trade Center el 11 de septiembre de 2001, Álvarez corrió a la escena y trabajó en la Zona Cero durante semanas, buscando y ayudando a las víctimas, contó su familia al New York Daily News.

En 2016, a Alvarez se le diagnosticó un cáncer colorrectal que se había extendido a su hígado, explicó su hijo al periódico.

Fue uno de los miles de casos de cáncer relacionados con las consecuencias de los ataques del 11 de septiembre. Los servicios de auxilio, que fueron los primeros en responder, respiraron polvo pulverizado que contenía cemento, amianto, plomo, fibras de vidrio, dioxinas y otros productos químicos después de que las torres colapsaran.

De las 2,753 personas que murieron en el sitio del World Trade Center ese día, 343 fueron bomberos y paramédicos. Más de 150 han muerto desde entonces, dijo a NBC News el año pasado el Dr. David Prezant, director médico del Departamento de Bomberos de Nueva York.

Alvarez se ha sometido a varias cirugías para extirpar partes de su colon, vesícula biliar e hígado, dijo su hijo.

Es poco común que un paciente se someta a quimioterapia durante tanto tiempo como Alvarez, pero es probable que el régimen siga ayudando a mantener el cáncer bajo control, explicó el Dr. Nikhil Khushalani, oncólogo del Centro de Cáncer Moffitt en Tampa, Florida.

“Ciertamente es un caso raro, porque no se suelen aplicar tantos ciclos de quimioterapia. Pero es perfectamente razonable hacerlo, siempre y cuando el paciente lo esté tolerando bien. Lo más importante es que se beneficie de ello”, dijo Khushalani a Today.

La cantidad de quimioterapia que un paciente puede tolerar depende de qué tipo de cáncer tiene y qué tipo de tratamiento se está usando. Algunos medicamentos de quimioterapia solo se pueden administrar por un número finito de veces porque la dosis acumulativa puede dañar el corazón u otros órganos, aclaró Khushalani. Otras drogas son mucho mejor toleradas por el cuerpo y pueden continuarse por mucho más tiempo.

En un entorno de etapa 4, cuando el cáncer se diseminó desde el sitio del tumor original, como en el caso de Álvarez, los médicos prueban un tratamiento hasta que las células cancerosas encuentren la manera de volverse resistentes al medicamento, o el paciente desarrolle más efectos secundarios o se haya estancado en su evolución.

“Es en las raras circunstancias como esta que su oncólogo probablemente siente que se está beneficiando del tratamiento y que lo está tolerando razonablemente bien y por lo tanto continúa”, dijo Khushalani.

“Eso a menudo se convierte en una decisión compartida entre el médico tratante y el paciente”.

Para Álvarez, el tratamiento sin fin ha significado más tiempo para luchar. “Es mi objetivo y es mi legado ver que se hace lo correcto”, dijo a los autoridades.